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    <title>Puerto Negocios</title>
    <subtitle>Entrevistas exclusivas y contenido multimedia para informarse minuto a minuto de lo que acontece en Santa Fe.</subtitle>
    <updated>2026-03-20T11:30:08+00:00</updated>
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            La ambición humana de conquistar los cielos
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                <![CDATA[Rodrigo Agostini]]>
            </name>
        </author>
        
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/46r7210p8RKUDyEWWko9L9OVYxk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2026/03/rascacielos.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha mirado al cielo con una mezcla de asombro y ambición. La idea de construir estructuras que desafíen la gravedad y se eleven hacia las nubes ha sido una constante en la historia de la arquitectura. Desde las pirámides de Egipto hasta las catedrales góticas, la humanidad ha buscado dejar su huella en lo más alto.</p><p>Sin embargo, fue en el siglo XX cuando esta ambición alcanzó su máxima expresión con el surgimiento de los rascacielos, edificios que no solo transformaron el paisaje urbano, sino que también redefinieron los límites de la ingeniería y la arquitectura. La idea es explorar la evolución de los rascacielos, los desafíos técnicos que han enfrentado y su impacto en la vida moderna, tomando como referencia algunos de los edificios más emblemáticos de la actualidad.</p>Conquistar los cielos<p>La idea de construir hacia arriba no es nueva. Ya en 1956, el arquitecto Frank Lloyd Wright propuso un proyecto visionario: el Edificio de Una Milla (The Illinois); un rascacielos de una milla de altura (1.600 metros) que, de haberse construido, habría sido cuatro veces más alto que el Empire State Building. Aunque nunca se materializó, este proyecto reflejaba el deseo humano de superar los límites físicos y técnicos.</p><p>Wright imaginó una estructura que albergaría oficinas, viviendas y espacios públicos, anticipando la multifuncionalidad que caracteriza a los rascacielos modernos. Este sueño de conquistar los cielos no solo responde a una necesidad práctica de optimizar el espacio en ciudades cada vez más densas, sino también a un impulso simbólico: demostrar el poder económico, tecnológico y cultural de una sociedad. Los rascacielos se han convertido en símbolos de progreso y modernidad, representando la capacidad humana para desafiar las leyes de la naturaleza.</p><p>Históricamente, los rascacielos surgen como respuesta a la creciente urbanización y el encarecimiento del suelo en los centros urbanos. A finales del Siglo XIX, la industrialización trajo consigo una migración masiva hacia las ciudades, lo que generó una alta demanda de espacio habitable y comercial. Construir hacia arriba se convirtió en la solución más eficiente para albergar a una población creciente sin expandir indiscriminadamente el tejido urbano. Además, la aparición del ascensor y el desarrollo del acero estructural facilitaron la construcción de edificios más altos y funcionales.</p>La evolución: de Chicago a Dubái<p>La historia de los rascacielos modernos comienza en Chicago a finales del siglo XIX, con la construcción del Home Insurance Building en 1885, considerado el primer rascacielos del mundo. Con sus 10 pisos y estructura de acero, este edificio sentó las bases para una nueva era en la arquitectura. Sin embargo, fue en Nueva York donde los rascacielos alcanzaron su máximo esplendor durante la primera mitad del siglo XX, con iconos como el Empire State Building y el Chrysler Building.</p><p>En las últimas décadas, el centro de gravedad de la arquitectura de rascacielos se ha desplazado hacia Asia y Oriente Medio, donde ciudades como Dubái, Shanghái y Singapur han competido por construir los edificios más altos y espectaculares del mundo. El Burj Khalifa, inaugurado en 2010 en Dubái, es un ejemplo paradigmático de esta nueva era. Con sus 828 metros de altura, no solo es el edificio más alto del mundo, sino también un testimonio de los avances en ingeniería y diseño. Su estructura en forma de Y, inspirada en la flor del desierto, permite distribuir el peso de manera eficiente y resistir los fuertes vientos del desierto.</p><p>Los avances tecnológicos han permitido que los rascacielos se conviertan en verdaderas ciudades verticales. En ellos se concentran viviendas, oficinas, centros comerciales, hoteles y hasta parques y jardines en altura. Esta configuración permite reducir la huella urbana y optimizar la infraestructura, creando nuevos modelos de habitabilidad en altura. Hoy en día, proyectos como The Line en Arabia Saudita proponen un urbanismo completamente vertical y sostenible, en el que los rascacielos se conciben como ecosistemas urbanos autosuficientes.</p>Desafíos técnicos y soluciones innovadoras<p>La construcción de rascacielos implica superar una serie de desafíos técnicos, desde la resistencia de los materiales hasta la gestión del viento y los terremotos. Uno de los mayores retos es garantizar la estabilidad de estructuras tan altas. Para ello, los ingenieros han desarrollado sistemas de amortiguación y contrapesos que permiten a los edificios oscilar ligeramente sin colapsar. Los núcleos estructurales reforzados con mega-columnas y diagonales de acero han sido clave en la evolución de la estabilidad de estos edificios.</p><p>Otro desafío crucial es la gestión de la movilidad interna. Los rascacielos requieren ascensores de alta velocidad y sistemas de transporte vertical eficientes para evitar congestión en sus núcleos. Hoy en día, los avances en inteligencia artificial permiten optimizar la circulación mediante algoritmos que gestionan el flujo de personas en tiempo real, minimizando los tiempos de espera y mejorando la experiencia de los usuarios.</p><p>El consumo energético es otra gran preocupación. Los rascacielos modernos están incorporando tecnologías innovadoras como fachadas fotovoltaicas, ventilación pasiva, sistemas de captación de agua de lluvia y estrategias de diseño bioclimático para reducir su impacto ambiental. En algunos casos, estos edificios están comenzando a integrar granjas verticales y espacios verdes interiores para mejorar la calidad del aire y fomentar la autosuficiencia.</p>Impacto en el paisaje urbano<p>Los rascacielos han transformado las ciudades en escenarios futuristas donde el espacio vertical se convierte en el recurso más valioso. Representan el poder económico de las corporaciones y los gobiernos que los construyen, funcionando como marcas urbanas que redefinen la identidad de las ciudades. Estas estructuras no solo albergan oficinas o viviendas, sino que también crean un ecosistema urbano en altura donde todo está interconectado.</p><p>Sin embargo, su impacto también conlleva desafíos. La proliferación de rascacielos puede generar exclusión social, pues estos espacios suelen estar destinados a las élites económicas. Además, el aumento de la densidad poblacional en zonas verticales puede generar problemas de movilidad y acceso a espacios públicos. A pesar de esto, los rascacielos han logrado redefinir el concepto de ciudad, planteando nuevos paradigmas en la forma en que vivimos y nos relacionamos con nuestro entorno.</p>Reflexión final<p>Los rascacielos son la máxima manifestación del ingenio humano, estructuras que desafían la gravedad y nos acercan al cielo. Son símbolos de poder, ambición y avance tecnológico, reflejando la capacidad de la humanidad para transformar el mundo a su imagen. Con cada nueva torre que se levanta, reafirmamos nuestra búsqueda de lo inalcanzable.</p><p>Como dijo César Pelli: "Los rascacielos son mucho más que edificios altos; son el símbolo de una era, de una civilización que no se conforma con lo dado, sino que busca lo extraordinario". Así, en el horizonte de las ciudades, los rascacielos seguirán siendo testigos del progreso, elevándose como monumentos de nuestro tiempo y nuestra visión del futuro.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/46r7210p8RKUDyEWWko9L9OVYxk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2026/03/rascacielos.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha mirado al cielo con una mezcla de asombro y ambición. La idea de construir estructuras que desafíen la gr...]]>
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                <updated>2026-03-20T11:30:08+00:00</updated>
                <published>2026-03-20T11:28:32+00:00</published>
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            Inteligencia Artificial y poder global: la Cumbre de Nueva Delhi
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                <![CDATA[Micaela Mezzadra]]>
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        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.puertonegocios.com/opinion/inteligencia-artificial-y-poder-global-la-cumbre-de-nueva-delhi">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/7-WLNXzwUw1k3LincrDFi7b5bd0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2026/03/cumbre.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>La Cumbre recientemente ocurrida en Nueva Delhi entre el 16 y el 21 de febrero, la India AI Impact Summit no fue simplemente una conferencia tecnológica. Fue el escenario donde quedó a la vista que la Inteligencia Artificial dejó de ser un asunto de tecnología para convertirse en un factor estructural del poder internacional. Así como el petróleo definió autonomías y dependencias durante el siglo XX, el acceso a la cadena de producción y funcionamiento de la Inteligencia Artificial se perfila como un nuevo elemento central del poder en el siglo XXI.</p><p>La cumbre reunió a gobiernos, grandes empresas tecnológicas, startups y organismos internacionales. Su resultado más visible fue la “Declaración de Nueva Delhi”, suscripta por casi noventa países y organismos, que establece un marco voluntario para el desarrollo responsable de la IA. El documento proclama que la tecnología debe ser "inclusiva, ética, transparente y de beneficios distribuidos globalmente", haciendo foco en la importancia de su uso para promover el desarrollo.</p><p>Convocó a debatir no sólo el impacto de la IA en las dimensiones sociales, económicas y ambientales, sino también su potencial como herramienta para abordar esas mismas problemáticas. Propuso discutir no sólo los impactos de la IA, sino su papel como solución a infraestructura para el desarrollo y para la acción climática.</p><p>Colocó en el centro una idea que atravesó todo el encuentro: la IA como herramienta de desarrollo inclusivo para el Sur Global. El documento impulsa su aplicación en sectores críticos -salud, educación, agricultura, acción climática y servicios públicos y en ese marco, el fortalecimiento de capacidades locales.</p><p>La cumbre reunió a gobiernos, grandes empresas tecnológicas, startups y organismos internacionales.</p><p>La cumbre también planteó una gobernanza abierta y representativa de la IA. La demanda de mayor participación de los países en desarrollo en la definición de las reglas globales fue la expresión política de una tensión real entre quienes producen las tecnologías y quienes las adoptan sin intervenir en su diseño ni en sus condiciones de uso. Ese reclamo se articuló con el compromiso de avanzar hacia una IA confiable y responsable, sustentada en principios de transparencia, seguridad, reducción de sesgos y protección de derechos.</p><p>No logró acuerdo en crear una autoridad global de IA ni en reglas obligatorias comunes y cada bloque mantiene su propio modelo. No creó mecanismos reales de acceso al cómputo ni de financiamiento a gran escala ni de compartir capacidad de entrenamiento. Tampoco consigió consenso sobre la soberanía de datos y los modelos abiertos versus propietarios.</p><p>Detrás de ésta conversación global residen las dinámicas y pujas profundas: quién controla la infraestructura, quién captura el valor que la IA genera y quién define las reglas de su funcionamiento.</p>La cadena de valor: dónde se juega el poder real<p>Para entender la puja en curso es necesario descomponer la IA en sus capas constitutivas. La IA es una cadena de valor con eslabones bien diferenciados, cada uno con sus propios actores dominantes.</p><p>En la base está la infraestructura física: tierra, energía, agua para enfriamiento, cables submarinos y centros de datos. Los tres grandes proveedores de nube —Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud— dominan el mercado occidental, mientras Alibaba, Huawei y Tencent hacen lo propio en Asia. Los cables submarinos, arterias del flujo global de datos, son territorio de disputa entre consorcios occidentales y la empresa china HMN Tech, cuya expansión en África y Asia ya fue bloqueada parcialmente por Occidente. La tierra, energía y agua para centros de datos están distribuidas en varias regiones -Estados Unidos, Europa, China, Singapur, Japón, otras que se consolidan -India, Golfo y Países Nórdicos y otras que se proyectan -Patagonia argentina, Norte de Africa y Asia Central.</p><p>Sobre esa base se asienta la capa de cómputo: los chips. El diseño lo lidera NVIDIA en Estados Unidos, pero la fabricación más avanzada ocurre en Taiwán, con TSMC, y en Corea del Sur, con Samsung. Las máquinas de litografía EUV indispensables para producir esos chips provienen de un único proveedor: la empresa neerlandesa ASML. Cuatro países, entonces, concentran el corazón físico de la IA: Estados Unidos, Taiwán, Corea del Sur y los Países Bajos.</p><p>Luego vienen los modelos fundacionales, que son los grandes sistemas de lenguaje e imagen que fijan estándares tecnológicos y los datos que los entrenan. Finalmente, las aplicaciones: el nivel donde la IA se traduce en soluciones concretas para sectores productivos, donde se convierte en ingresos y ventaja competitiva. Es en este último eslabón donde países sin capacidad de desarrollar infraestructura o modelos propios pueden aún encontrar un lugar de inserción con valor agregado.</p>Estados Unidos: hegemonía bajo presión<p>Washington sigue dominando las capas críticas del sistema. Controla el diseño de chips, los modelos fundacionales más avanzados, OpenAI, Google DeepMind, Anthropic, Meta, y los grandes proveedores de nube. Su posición en la cumbre fue coherente con esa posición de fuerza: regular poco para innovar rápido. El objetivo estratégico es doble: mantener la ventaja frente a China y evitar que el modelo regulatorio europeo se consolide como estándar global.</p><p>La alianza con India, reforzada en este encuentro, responde a esa lógica. Estados Unidos necesita socios tecnológicos confiables que no sean Europa -con quien tiene tensiones regulatorias, ni China, con quien compite sistémicamente. India cumple ese rol con eficacia creciente.</p>China: el único competidor sistémico<p>Beijing juega en una categoría propia. Es el único país que dispone de un ecosistema tecnológico propio casi completo: chips -con ciertas limitaciones en los nodos más avanzados, infraestructura, datos a escala masiva, modelos propios y aplicaciones integradas. La relación entre el Estado y las empresas tecnológicas es parte de una estrategia deliberada de soberanía digital.</p><p>Su presencia en la cumbre fue más discreta, reflejo del proceso de bifurcación del sistema tecnológico global. Aun así, su influencia es omnipresente: los modelos chinos de código abierto, como DeepSeek, están empujando los costos hacia abajo y cambiando el acceso a la IA para los países en desarrollo. Si China logra en algún momento desarrollar su propia capacidad de litografía EUV, hoy monopolio de ASML en Holanda, el mapa del poder tecnológico global cambiaría de manera radical.</p>Europa: poder normativo, dependencia tecnológica<p>La Unión Europea llegó a Nueva Delhi con una credencial particular: el AI Act, la regulación más comprehensiva sobre Inteligencia Artificial aprobada hasta el momento. Su apuesta histórica es repetir con la IA lo que logró con el GDPR en materia de datos personales: que su marco normativo se convierta en referencia mundial. Su narrativa en la cumbre fue la de una IA "centrada en las personas, segura y trazable".</p><p>Sin embargo, Europa enfrenta una contradicción estructural: su poder normativo es alto al tiempo que su soberanía tecnológica es limitada. No domina los modelos fundacionales -con la excepción parcial de la francesa Mistral, ni la infraestructura de nube. Depende de chips, plataformas y modelos desarrollados fuera de sus fronteras. Su única carta de poder tecnológico duro es ASML, cuya posición monopólica en litografía EUV le otorga, a los Países Bajos y por extensión a Occidente, un poder de veto real sobre el desarrollo de semiconductores de cualquier país que quede fuera de esa cadena de suministro. China ya lo experimentó.</p>India: la ganadora política<p>La anfitriona fue, sin dudas, el actor que más capitalizó la cumbre. India no lidera todavía la producción de semiconductores ni los modelos más avanzados, pero combina una escala de mercado de 1.400 millones de personas, una base de talento de ingeniería enorme, datos en cantidad y calidad crecientes, y una estrategia estatal con objetivos claros: construir capacidad de cómputo propia, desarrollar modelos multilingües fundacionales y posicionarse como el hub de IA del Sur Global.</p><p>India presentó su modelo de infraestructura pública digital —identidad, pagos y gestión de datos, conocido como India Stack— como una arquitectura replicable sobre la cual otros países en desarrollo podrían desplegar soluciones de IA orientadas al bien público, y no solo a la productividad corporativa.</p><p>Su concepto de "IA frugal" -accesible, multilingüe, orientada a servicios públicos- introduce un enfoque que no es solo tecnológico sino político: la IA como herramienta de desarrollo y no únicamente de productividad corporativa. Geopolíticamente, India opera como socio tecnológico de Estados Unidos, contrapeso frente a China y portavoz de los países emergentes. Se consolida como una bisagra estratégica.</p>Asia Oriental y el Golfo: manufactura, capital e infraestructura<p>Japón, Corea del Sur, Singapur y los Emiratos Árabes Unidos no aspiran a dominar los modelos fundacionales, pero ocupan posiciones estratégicas en la cadena. Corea del Sur fabrica los chips más avanzados y domina la memoria de alto rendimiento indispensable para entrenar modelos. Japón lidera en robótica e industria avanzada. Singapur se consolida como nodo regional de datos y talento. Los Emiratos, con su posición de Arabia Saudita como par, invierten masivamente en infraestructura de cómputo y buscan convertirse en polo de data centers con ventajas energéticas. Ninguno pretende reordenar el sistema, pero todos se están asegurando posiciones de alto valor en la cadena.</p>África: base material del sistema y territorio en puja<p>El continente posee el 70% del cobalto mundial, además de cobre, platino y tierras raras, todos insumos indispensables para fabricar GPUs, construir data centers y sostener las redes eléctricas que alimentan el sistema. África se perfila como la base material del sistema de la IA.</p><p>A eso se suma que se está convirtiendo en nuevo espacio de despliegue de infraestructura digital con cables submarinos, regiones cloud y data centers. Para 2050 una de cada cuatro personas del planeta será africana, lo que implica nuevos mercados, nuevos datos y una fuerza laboral de magnitud. En ese contexto, el continente es hoy escenario de competencia activa entre China, que avanza con infraestructura y financiamiento, Estados Unidos, con sus empresas, e India, con soluciones de bajo costo adaptadas a mercados emergentes.</p>América Latina: el riesgo de la reprimarización digital<p>La región llegó a Nueva Delhi fragmentada, sin posición común y sin anuncios de infraestructura regional. Esa ausencia no es un detalle: es un síntoma. América Latina corre el riesgo de repetir con la IA un patrón histórico de inserción global: proveer insumos -en este caso, datos- sin capturar el valor que generan. La "reprimarización digital" es una tendencia posible si no se adoptan estrategias nacionales o regionales activas. Brasil se destaca con una estrategia basada en atraer infraestructura de cómputo y escalar el uso productivo de la IA con política industrial y regulación propia, para ganar autonomía tecnológica y liderazgo regional.</p><p>Sin infraestructura de cómputo regional, sin empresas que operen infraestructura de computación en la nube propios, con baja inversión en I+D y con marcos regulatorios fragmentados, la región difícilmente pueda competir en las capas superiores de la cadena de valor. Sin embargo, hay una ventana de oportunidad en el eslabón de las aplicaciones: la IA aplicada a sectores donde América Latina ya tiene ventajas comparativas reales. Agrotecnología, energía, minería inteligente, biotecnología y servicios basados en conocimiento son los campos donde la región puede desarrollar soluciones exportables de alto valor.</p>Argentina: talento, potencial y tensión estructural<p>Argentina encarna con particular claridad la tensión entre limitaciones y oportunidades. Las debilidades son evidentes: ausencia de infraestructura de cómputo soberana, estabilidad macroeconómica bajo revisión, baja inversión sostenida en I+D y una tendencia preocupante a la emigración de talento calificado.</p><p>Las fortalezas también son reales. El país cuenta con un ecosistema científico-tecnológico consolidado, talento reconocido en software y ciencia de datos y sectores productivos complejos que generan información de alta calidad. La agroindustria argentina es una de las más tecnificadas del mundo y ofrece un campo fértil para desarrollar modelos predictivos de rendimiento, optimización climática, trazabilidad inteligente y gestión de insumos. El sector energético, Vaca Muerta, renovables y nuclear puede incorporar IA en exploración, mantenimiento predictivo y eficiencia operativa. La bioeconomía y los servicios profesionales de alto nivel completan un conjunto de nichos donde el talento local puede combinarse con la IA para generar soluciones exportables.</p><p>El lugar estratégico posible es el de un proveedor de IA aplicada de alto valor agregado para los sectores en los que Argentina ya es competitivo globalmente. Es un nicho pequeño en el mapa mundial pero propio, sostenible y difícil de replicar por otros.</p><p>La cumbre y el mapa del poder: una síntesis</p><p>La cumbre de Nueva Delhi convocó a mirar la IA desde la perspectiva del desarrollo y fijó un nuevo marco narrativo de la IA como infraestructura para lograrlo. Puso en la mesa el debate sobre su gobernanza y legitimó al Sur Global como actor, pero no generó instrumentos para redistribuir el poder material ni creó reglas globales obligatorias. Es más bien un acuerdo político general de dirección.</p><p>También dejó una definición de época. La IA ya no es solo una tecnología: es un sistema que reorganiza el poder global y redefine las estrategias de desarrollo. Nueva autonomías y dependencias están configurándose en base a lo computacional. Los países que no desarrollen capacidades propias en algún eslabón de la cadena quedarán rezagados frente a quienes sí lo hagan. Claro está que el poder en la era de la IA ya tiene ciertas configuraciones.</p><p>La pregunta es en qué dinámicas económicas y políticas se van a configurar en los próximos tiempos en torno de la IA. Dependerán del lugar de cada quien, en su cadena de valor, del poder de países y regiones para imponer que haya reglas, y luego de participar en la definición de esas reglas. Todo lo cual sucederá algo más rápido de lo que imaginamos</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/7-WLNXzwUw1k3LincrDFi7b5bd0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2026/03/cumbre.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>La cumbre de Nueva Delhi marca el pasaje de la IA como industria a la IA como sistema geopolítico global y un punto de inflexión en el orden internacional, donde el poder se definirá por los eslabones estratégicos de su cadena y por la capacidad para fijar sus reglas.]]>
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                <updated>2026-03-20T12:40:07+00:00</updated>
                <published>2026-03-06T10:14:23+00:00</published>
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            La ley de Modernización Laboral que reforma sin mirar la inteligencia artificial y la digitalización
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        <author>
            <name>
                <![CDATA[Gonzalo Fracchia]]>
            </name>
        </author>
        
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/JQtgAYxo2TIN5YQOqhYwrnx0tnI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2026/02/inteligencia_artificial.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>El proyecto de ley de Modernización Laboral fue debatido por más de 12 horas y luego votado en el Senado de la Nación para su posterior tratamiento en la Cámara de Diputados. La discusión incluyó aspectos directos de los eventuales efectos, positivos y negativos, para empleados y empleadores, pero nada relativo a su etimología.</p><p>Moderno proviene del latín modernus, que a su vez deriva del adverbio modo, el cual significa "hace poco", "recientemente" o "justo ahora". Con el paso de los siglos , especialmente a partir del Renacimiento, la palabra dejó de significar sólo "lo actual" para empezar a significar "lo nuevo" o "lo avanzado" en contraposición a lo antiguo o tradicional.</p><p></p><p>Si uno busca “lo nuevo" o "lo avanzado" en el plano laboral actualmente, las mayores discusiones se centran en el plano tecnológico, con una digitalización ya establecida hace años y un avasallamiento de la inteligencia artificial (IA) en casi todos los rubros.</p>Inteligencia artificial<p>El proyecto de la ley de Modernización Laboral, irónicamente, no menciona explícitamente ni implícitamente el término "inteligencia artificial" ni tampoco fue incluido en las 28 modificaciones establecidas durante las negociaciones previas con los “dialoguistas” que se llevaron su parte.</p><p>La sesión sí tuvo algunas intervenciones alusivas. La senadora por la provincia de Mendoza, Anabel Fernández Sagasti, del bloque Justicialista, manifestó: “¡Hace un mes y medio que venimos viendo que la Inteligencia Artificial ya pasó de ser una interfaz de preguntas y respuestas, y crea agentes que hacen cosas reales en la vida real! ¿Esta ley qué dice de eso? ¿Qué dice esta ley de modernización?”.</p><p>&nbsp;</p><p></p><p>&nbsp;</p><p>“La verdad es que el Gobierno es fantástico para la comunicación: moderna, IA y todo esto. Ahora, no hay nada en esta ley que atienda lo de la inteligencia artificial ni nada. La verdad es que no lo encuentro, y la leí toda”, expresó María Carolina Moisés por Jujuy de Convicción Federal.</p><p>Enrique Martín Goerling Lara del PRO por Misiones también hizo un comentario en relación: “La Inteligencia Artificial nos pasa por arriba. Cualquier información hoy está a la mano de todos en un teléfono celular. Habría que preguntarle a la Inteligencia Artificial qué va a pasar con el mundo del trabajo en el corto plazo o la cantidad de empleo que va a reemplazar, que ya lo está haciendo”, indicó sobre el cierre de su tiempo, pero votó igualmente a favor.</p>Lo que sí está<p>El texto sí introduce menciones a regulaciones fundamentales sobre la digitalización y el trabajo mediante plataformas tecnológicas o definiciones concretas preexistentes, pero que tampoco ocuparon un plano central en la disyuntiva.</p><p>El proyecto dedica un título completo (Título XII) a regular los servicios de movilidad y reparto que utilizan aplicaciones. La “Plataforma Tecnológica” se define como la persona jurídica que gestiona un "código ejecutable" en aplicaciones para conectar prestadores independientes con usuarios.</p><p>Sobre la transparencia de algoritmos se indica que los prestadores tienen derecho a conocer los criterios utilizados por las plataformas para su agrupación. Estos criterios deben expresarse en lenguaje claro y estar disponibles de forma digital.</p><p>Se establece la libertad de conexión, permitiendo al prestador aceptar o rechazar solicitudes a través de la aplicación según su conveniencia.</p><p>Las plataformas también deben garantizar instancias de atención a través de "operadores y/o recepcionistas" para que los prestadores obtengan justificaciones sobre decisiones que afecten su operatoria, evitando una gestión puramente automatizada.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/JQtgAYxo2TIN5YQOqhYwrnx0tnI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2026/02/inteligencia_artificial.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>El Senado de la Nación aprobó el proyecto que ahora irá a Diputados. El texto presenta pocos aspectos de “moderno”.]]>
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                <updated>2026-03-16T11:40:10+00:00</updated>
                <published>2026-02-13T12:53:17+00:00</published>
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        <title>
            El desafío de la industria argentina: entre la tradición manufacturera y la economía del conocimiento
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                <![CDATA[Micaela Mezzadra]]>
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        </author>
        
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/IeYadse3YkVGtYLreo6sZ5bmgpE=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2026/02/el_desafio_de_la_industria_argentina_1.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Aunque en medio de una coyuntura compleja la industria argentina tiene una nueva cita histórica. Mientras el mundo transita la Cuarta Revolución Industrial, el tejido productivo nacional enfrenta el desafío de actualizarse aprovechando su capacidad manufacturera tradicional, al tiempo que emerge un robusto sector de economía del conocimiento que ya representa el tercer complejo exportador del país.</p>Cuarta Revolución Industrial e Industria 4.0<p>La Cuarta Revolución Industrial viene desarrollándose desde finales de los años 90 y principios de los 2000, se consolida a partir de la década del 2010 y trae la fusión de tecnologías que permiten integrar cada vez más las esferas física, digital y biológica. Incluye la creciente convergencia de internet, la computación móvil, sensores, nanotecnología, biotecnología y posteriormente internet de las cosas (IoT), big data, computación en la nube, impresión 3D, robótica avanzada y la inteligencia artificial. Según Klaus Schwab (2016), fundador del Foro Económico Mundial, se distingue de las anteriores por tres características fundamentales: su velocidad de cambio exponencial, su alcance sin precedentes y el impacto sistémico en todos los aspectos de la producción, la economía, la sociedad y hasta el cuerpo humano.</p><p>En su contexto, y colocando el foco en la transformación industrial, surge el concepto de Industria 4.0 en la Feria de Hannover de 2011 en Alemania, que fue adoptado como política de Estado alemana en 2013. La Industria 4.0 es la manifestación en el piso de fábrica de lo que la Cuarta Revolución Industrial representa para toda la civilización.</p><p>Refiere a una nueva manera de producir mediante la adopción de tecnologías 4.0: soluciones enfocadas en la interconectividad, la automatización y los datos en tiempo real. Incluyen sistemas ciber-físicos, sensores inteligentes, manufactura aditiva, realidad aumentada, ciberseguridad y análisis de datos masivos. Estos componentes permiten crear las denominadas "fábricas inteligentes" donde máquinas, productos y sistemas intercambian información de forma autónoma para optimizar procesos en tiempo real.</p><p>La transformación no se limita a la producción; reconfigura toda la cadena de valor desde los procesos de elaboración hasta la gestión empresarial, las relaciones con clientes y proveedores y los modelos de negocio centrados en la digitalización y en el trabajo colaborativo. Países considerados desarrollados y otros de industrialización reciente han adoptado estrategias que representan la Industria 4.0 con diferentes nombres, enfoques y especializaciones. Los más destacados son Alemania, Estados Unidos, China, Japón y Corea del Sur y Brasil en la América Latina.</p>Industria 4.0 en Argentina: un diagnóstico heterogéneo<p>La adopción de tecnologías 4.0 en Argentina muestra velocidades muy diferentes según el sector productivo y el tamaño de las empresas. Esta heterogeneidad refleja tanto las características intrínsecas de cada industria como su nivel de exposición a la competencia internacional.</p><p>&nbsp;</p><p>El estudio Travesía 4.0: Hacia la transformación industrial argentina, publicado por el BID-INTAL (Banco Interamericano de Desarrollo), CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento) y la UIA (Unión Industrial Argentina) en 2020, ofrece un diagnóstico riguroso sobre la penetración de estas tecnologías en el país. Los resultados, basados en encuestas a empresas de seis ramas manufactureras mostraban que "en términos de adopción tecnológica, el pasaje hacia la Industria 4.0 en Argentina recién comienza". La adopción, parcial y heterogénea, sucede en convivencia de tecnologías de diferentes generaciones incluso dentro de una misma empresa. La tasa de adopción en grandes empresas 20% superior a la media nacional. Tales tendencias continúan.</p><p>En Argentina, los sectores exportadores de commodities como la minería, la producción de hidrocarburos y el agro muestran mayor nivel de penetración de tecnologías 4.0, lo que amplía la brecha de productividad respecto a los sectores no transables. La necesidad de competir globalmente y los altos volúmenes de inversión impulsaron la adopción temprana de tecnologías como IoT para monitoreo de procesos, big data para optimización de operaciones y sistemas de automatización avanzada. Tenaris, por ejemplo, implementó hace más de 20 años modelos colaborativos con YPF para provisión just-in-time, incorporando tecnologías de tracking y gestión de inventarios en tiempo real.</p><p>&nbsp;</p><p>El sector automotriz, aunque más limitado que en Brasil o México, fue históricamente pionero en automatización. Las terminales instaladas en el país incorporan sistemas robóticos para el ensamblaje y control de calidad. Sin embargo, la dependencia de casas matrices limita la capacidad de innovación local en procesos productivos.</p><p>En sectores como servicios y logística, empresas como Mercadolibre lideran la transformación digital en logística y comercio electrónico, implementando sistemas de automatización en centros de distribución, inteligencia artificial para predicción de demanda y robótica para manejo de inventarios. Este sector muestra cómo la presión competitiva acelera la adopción tecnológica.</p><p>Según el estudio del BID (2020), las PyMEs manufactureras tradicionales del sector textil, alimentos, metalmecánica y construcción muestran los menores niveles de adopción tecnológica. Existe un porcentaje importante de firmas operando aún con tecnologías de primera y segunda generación y las tecnologías 4.0 son aún de uso marginal.</p><p>Las limitantes son múltiples: sumadas a la discontinuidad de las políticas públicas en el mediano plazo; las principales son restricciones de capital, falta de capacitación del personal, incertidumbre sobre el retorno de inversión y dificultades para acceder a financiamiento y resistencia al cambio y la innovación. Estas últimas evidencian que el desafío no es meramente tecnológico sino también cultural y organizacional.</p>La economía del conocimiento: un nuevo pilar productivo<p>Mientras la industria tradicional transita su modernización con velocidades dispares, Argentina viene desarrollando un sector de economía del conocimiento, que abarca software y servicios informáticos, producciones audiovisuales, biotecnología, ingeniería, servicios profesionales especializados y desarrollo de videojuegos; que se consolida como motor de crecimiento. Datos de Argencon (2024, 2025) muestran que las exportaciones de servicios basados en conocimiento alcanzaron un récord histórico entre julio de 2024 y junio de 2025, representando un crecimiento interanual del 20,8% que duplica el promedio mundial del 9,5% reportado por la OMC. El informe muestra que este desempeño la posiciona como el tercer complejo exportador del país, detrás del oleaginoso y el energético, superando incluso al sector automotriz.</p><p>Según el Observatorio de la Economía del Conocimiento del entonces Ministerio de Desarrollo Productivo (2019), Argentina es el país con mayor cantidad de unicornios tecnológicos por habitante de la región y posee el 30% de las startups de deeptech en América Latina, compartiendo el liderazgo con Brasil y es líder regional en habilidades tecnológicas y ciencia de datos, con fortalezas notables en visualización y gestión de datos, programación estadística e ingeniería de software.</p>La sinergia necesaria: el futuro a construir<p>El verdadero potencial transformador surge de la trabajosa pero necesaria sinergia entre la industria manufacturera tradicional y la economía del conocimiento. Esta convergencia ya está ocurriendo en varios frentes. Si bien las tecnologías 4.0 son una compleja articulación, y requiere de inversión, es posible que surjan y se consoliden procesos de adopción escalonados y progresivos. Para comenzar, las capacidades desarrolladas en el sector de software permiten crear soluciones específicas para la industria manufacturera local.</p><p>El potencial de impacto transversal es significativo. Desde la metalmecánica y la construcción hasta el comercio y los servicios profesionales, todas las ramas productivas pueden beneficiarse de la digitalización, el análisis de datos y la automatización. Muchas de las actividades de la economía del conocimiento tienen el gran potencial de aumentar la productividad de la industria argentina. El desafío es acompañar a las empresas tradicionales en su camino progresivo hacia las capacidades 4.0, empezando por la implementación de sistemas de gestión y digitalización hasta la organización estratégica de su producción.</p><p>Argentina se encuentra en una encrucijada -una más- para continuar su transformación industrial. Por un lado, cuenta con activos significativos: un tejido industrial diversificado, capital humano altamente calificado en ciertas áreas, capacidades científico-tecnológicas desarrolladas y un sector de economía del conocimiento dinámico. Por otro lado, enfrenta limitaciones estructurales de alta heterogeneidad del tejido industrial, de financiamiento, de infraestructura y de formación de recursos humanos especializados.</p><p>&nbsp;</p><p>Es necesario construir puentes. La industria manufacturera tiene la posibilidad de aprovechar las capacidades locales en software, ingeniería y servicios profesionales para digitalizarse y modernizarse. La economía del conocimiento puede aprovechar la existencia del aparato productivo argentino como mercado local para desarrollar sus servicios. Ésta construcción tiene varias dimensiones.</p><p>Una pertenece a la esfera de las políticas públicas de diferentes niveles de lo estatal. Otra a los programas de las organizaciones empresariales y sectoriales que puedan fomentar y consolidar éstas tendencias. Y otra pertenece a las dinámicas de adopción tecnológica y generación de capacidades que se puedan generar dentro de las empresas a partir de la concientización y la inversión, en un momento en que es necesario accionar para no perder espacio en medio de la fuerte competencia nacional y principalmente internacional. Quienes queden rezagados saben que más tarde o más temprano pueden entrar en riesgo.</p><p>La Cuarta Revolución Industrial y la Industria 4.0 ya están transformando cadenas de valor, modelos de negocio y mercados laborales en todo el mundo. ¿Argentina -y cada empresa- tomará ésta nueva posibilidad de insertarse en esta transformación de forma inteligente y estratégica, construyendo sobre sus fortalezas manufactureras históricas y las capacidades en economía del conocimiento que el país ofrece? Esto no es el futuro: el desafío es mayúsculo y está aquí. También lo están las oportunidades.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/IeYadse3YkVGtYLreo6sZ5bmgpE=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2026/02/el_desafio_de_la_industria_argentina_1.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>La industria argentina enfrenta el desafío de integrar tecnologías del sector de la economía del conocimiento, que emerge como nuevo motor exportador.]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2026-03-16T11:40:10+00:00</updated>
                <published>2026-02-13T12:39:44+00:00</published>
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            Patria… ¿Qué nos pasó?
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                <![CDATA[Juan José Sagardia]]>
            </name>
        </author>
        
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/M8E_fRLMHACmaxmBeSv-poh85fw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2026/01/en_los_ultimos_treinta_anos_argentina_sufrio_repetidas_crisis_economico_financieras.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Voy a comentar algo sobre una entidad social de la salud, la educación, farmacias, clínicas médicas, Departamento de Obras, correo, Casa para Adultos, Panteón, Central Telefónica, asociados en todo el país (aproximadamente 200 mil) y actividades en otros sectores. Promedio de personal, 1.700 asalariados.</p><p>Todo comenzó en el año 1994 y ahora llegan al final de 2025, tras treinta y un años de labor. Haciendo un rápido análisis, se puede decir que durante veintiséis años pudieron crecer, comprar propiedades, construir edificios y dar trabajo, pero hoy nada se puede proyectar.</p><p>Por eso pregunto: ¿Qué nos pasó? Es decir... ¿Qué pasó en nuestra patria en los últimos treinta años? Aunque en realidad podría preguntar qué nos pasó desde 1945 hasta hoy. Son ochenta años.</p><p>Hemos tenido todas las crisis que podamos imaginar: inflación galopante; el famoso uno a uno; la eliminación de trece ceros a nuestra moneda (el tan querido y vapuleado peso); corralitos; Indec falso; creación de impuestos "provisorios por un año" que terminaron quedándose toda la vida; subsidios del tenor y por el motivo que busquemos, además de corrupción casi endémica,... ¿Qué más nos falta?</p><p>Hemos requeridos cuantos préstamos en dólares se nos cruzó. Préstamos que al día de la fecha nos obligan a recaudar para pagar los intereses que generan y nos dejan sin posibilidades o esperanza de pagar sobre el capital.</p><p>Llegamos al último gobierno 2019-2023 y a esta organización de la que hablo la desfinanció una verdadera "política de politiquerías", que podríamos llamar "busca votos".</p><p>De hecho, del que llamo "Estado Nacional Unitario" nadie habla, pero los cierto es que estos dos años del nuevo gobierno de la nación reflejan incertidumbre, porque hay varios planes, pero el necesario "Plan de Austeridad y Eliminación de Impuestos" brilla por su ausencia.</p><p>La organización de la que hago mención, durante veintiséis años -dentro del periodo que va de 1994 a 2025- pudo comprar viviendas, construir edificios y todo lo antes detallado, pero desde hace cinco años nada se ha podido hacer. Al contrario, tuvo que vender propiedades.</p><p>Un ejemplo: en 2018 una persona en forma individual pudo adquirir su propiedad en $1.600.000, pero hoy no se puede comprar a menos de $40.000.000. ¿Qué nos pasó? ¿En qué nos equivocamos?</p><p>La pregunta, haciendo honor a la verdad, no debiera ser: "¿En qué nos equivocamos?" No. Tendría que ser: "¿Quienes nos gobernaron, en qué se equivocaron?" ¿Por qué no le explican al pueblo en qué se equivocaron en vez de echarle siempre la culpa al otro? ¿No hay responsables de lo que nos pasó?</p><p>&nbsp;</p><p>Vemos a tantos ciudadanos sin trabajo, a comerciantes y a empresarios fundidos -que están en la misma situación que la Entidad que pongo de ejemplo-, pero a los políticos no. ¿Esos señores que nos han gobernado en estos treinta y un años, por no decir los últimos ochenta años, no deberían rendir cuentas? en qué se gastó el dinero de los ciudadanos de nuestro país.</p><p>Mientras los ciudadanos pagamos impuestos y nos fuimos descapitalizando, la gran mayoría de los gobernantes, muy tranquilos, mejoraron su bienestar personal, asegurándose el futuro. Nada que ver con lo que le ocurrió a los ciudadanos.</p><p>En forma paralela, al lado de esta increíble falta de rendición de cuentas, sobresale el infartante nivel de desvío del dinero público; desvío a manos de políticos y no justamente porque hayan hecho inversiones productivas.</p><p>Dentro de la democracia tenemos tres estamentos: el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial. Sabemos a grandes rasgos cuáles son las responsabilidades de cada uno de ellos. Pero normalmente los ciudadanos ponemos el foco en lo que hace el Ejecutivo y raras veces -o en ocasiones muy especiales- nos preguntamos por los controles que deben hacerse desde los otros ámbitos.</p><p>En estos ochenta años trasncurridos, o en estos treinta últimos años... ¿cuál fue el rigor del pedido de explicaciones y las denuncias del Legislativo? ¿Cuál fue el nivel de respuesta y respaldo del Judicial al reclamo de la gente?</p><p>Mi sospecha es que nunca levantaron la voz en representación del pueblo. Y por eso digo que estamos como Chapulín Colorado: "¿Y ahora... quién podrá defendernos?". Hemos bancado semejantes tropelías en contra de nuestra producción, de nuestro trabajo y nuestro futuro.</p><p>¿Por qué nos pasó esto y no reaccionamos? Si fuéramos pragmáticos, y en realidad existieran, tendríamos que "contratar" CEOs para que gobiernen; especialistas en "Administración Estatal" y probar unos veinte años con ellos. Previa aclaración: ¡Políticos abstenerse!</p><p>Por todo lo que cuento, repito una y mil veces... ¿Patria, qué nos pasó? ¿Patria, qué podemos hacer? ¿Podemos hacer algo para que esta patria "unitaria", no se vuelva "absolutista"?</p><p>El pueblo manso siempre es el que se tiene que doblegar, pero es hora que quienes asumieron la responsabilidad de gobernar le muestren fidelidad, actuando dentro de lo que indican la ética y la moral. No vaya a ser, que algún día ese pueblo manso, se canse.</p><p>El dólar, flagelo argentino</p><p>Después de ser un adulto mayor y un opinador, llegó a mis manos una estadística del "Costo del Dólar" y entonces no me queda otra cosa que concluir: el tema dólar es una verdadera estafa. En 2001 el valor de esta moneda era de $ 1. A fines de 2025, $ 1.475.</p><p>Estamos hablando de un crecimiento del 1.500% y eso me genera las siguiente preguntas: ¿Nosotros, el pueblo, dónde quedamos? ¿Dónde está nuestro crecimiento?</p><p>Oportunamente supe opinar y manifesté que el valor del dólar lo determinaban el presidente de la Nación, su ministro de Economía y el titular del BCRA. Y a partir de esa definición, preguntaba si lo fijaban de acuerdo a su real entender y saber, o tenían una fórmula.</p><p>Me quedé con una visión en particular: que lo hacían de acuerdo a su opinión y sus intereses. Para no hacerlo más extenso: los Fernández que gobernaron desde 2019 a 2023, de $63 lo llevaron a $800, mientras que el actual gobierno, de 2023 a 2025 lo llevó de $800 a $1.475.</p><p>Cuando veo el resultado de estos últimos tres años, donde la Argentina dejó de crecer y tanto los independientes como los asalariados lo notamos en el día a día, surje una lógica pregunta:</p><p>¿A quién benefició el aumento del dólar? ¿El actual gobierno lo podrá explicar? ¿Para qué aumentaron el valor del dólar si no sirvió para la producción y solamente sirvió para la especulación? ¿Quién paga esta "joda"? ¡Nosotros! ¡El pueblo!</p><p>Ahora bien... ¿por qué tendría que improtarnos a los "ciudadanos de a pie" el valor del dólar? Es hora de reclamar otras cosas: una política de austeridad y de eliminación de impuestos; el seguimiento constante y el control exhaustivo de lo que hacen los que gobiernan.</p><p>Que se termine el manejo inescrupuloso de semejante cantidad de dinero del erario público sin vergüenza y sin sanciones. Mientras los ciudadanos comunes estamos desilusionados y endeudados, esos grupos gritan: ¡Viva la pepa!</p><p>Mi propuesta para los que nos gobiernan es que liberen el dólar y que nosotros nos "jodamos" si así lo queremos, pero que el Estado "no nos cuide más" con sus políticas. O que algún erudito que nos informe cómo es la fórmula que se aplica para determinar el valor del dólar.</p><p>Lo que están haciendo hoy no sirve para la producción, solamente sirve para la especulación. Tengo la sensación de que nos están engañando. Por eso, si sirve -auqnue a esta altura no creo- voy a utilizar una máxima de Domingo Faustino Sarmiento: "Eduquemos al soberano". Al pueblo, si se les explica, lo va a entender.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/M8E_fRLMHACmaxmBeSv-poh85fw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2026/01/en_los_ultimos_treinta_anos_argentina_sufrio_repetidas_crisis_economico_financieras.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>En nuestro país, el aumento del dólar no ha favorecido la producción, generando dudas sobre las políticas económicas y beneficiando solo a la especulación.]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2026-03-16T11:40:10+00:00</updated>
                <published>2026-01-07T10:41:25+00:00</published>
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            Menos dólar, más metal
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                <![CDATA[Pablo Benito]]>
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        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.puertonegocios.com/opinion/menos-dolar-mas-metal">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/bFQA2BHDrTSMcUDt_Vey7QR6EQg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2026/01/ia.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Diversificar reservas y depender un poco menos del dólar sería la lectura. Nadie desafía, por ahora, al águila del norte a enterrarlo, pero sí a no poner todos los huevos en la misma canasta verde. El oro volvió a ser lo que siempre fue: reserva sin bandera, sin sanciones y sin riesgo de bloqueo.</p>Escasez real, no humo financiero<p>A diferencia de otras modas de mercado, en 2025 pasó algo concreto: faltó oro físico. Hubo más demanda que oferta, primas más altas y demoras en entregas. Cuando el problema es la escasez real y no el Excel, el precio se defiende solo. Eso empujó fuerte a las mineras, que le ganaron por goleada a muchos índices bursátiles. El mercado entendió que, si el oro vale más y escasea, el que lo saca de la tierra juega con ventaja.</p><p>Uno de los grandes ganadores de esta tendencia fue Barrick Gold, una de las compañías mineras más grandes del mundo, con fuerte presencia en Argentina. Actualmente, su cotización ronda los US$ 19,50 por acción, con una suba superior al 20% en el año, de la mano del rally del oro y de la estabilidad de sus operaciones en minas clave.</p><p>2025 dejó una enseñanza simple: cuando el sistema duda, el mundo vuelve a lo básico. </p>Barrick Gold: la historia de un negocio redondo<p>Pero mientras Barrick y otras mineras ganan miles de millones con la explotación del oro en Argentina, el fisco se queda con una porción muy chica de esa torta. Las retenciones a las exportaciones de oro son mínimas, casi simbólicas, en comparación con los márgenes que obtienen las empresas. La historia de la minería en provincias como San Juan es conocida: ingresos gigantes para las multinacionales y regalías, al menos para el Estado irrisorias.</p><p>&nbsp;</p><p>Barrick explota yacimientos como Veladero y Lindero, dos de las principales fuentes de oro del país. Sin embargo, con la onza en máximos históricos, las retenciones a la minería apenas superan el 5%, dejando a las compañías con ganancias extraordinarias y al Estado con una tajada flaca.</p><p>La comparación es inevitable: mientras el agro argentino paga retenciones que en algunos cultivos superan el 30%, la minería metalífera tributa un porcentaje varias veces menor. Al campo se le cobra por exportar lo que produce año tras año; al oro, que es finito y no vuelve a crecer, se le pide poco y nada. Paradójicamente, el sector más renovable es el más castigado y el más extractivo, el más mimado.</p><p>En otros países, incluso con menos recursos naturales que Argentina, las regalías y cargas sobre la minería son más altas. Acá, en cambio, el oro sigue siendo un negocio de puertas giratorias, donde entra la riqueza y sale rápido, dejando poco en el camino.</p>El oro como poder (y no como nostalgia)<p>En un mundo de inteligencia artificial, monedas digitales y mercados hipersensibles, el oro volvió a decir presente. No porque sea moderno, sino porque no depende de nadie. No se imprime, no se licúa y no pierde valor por un tuit desafortunado. GLD es la denominación del ETF del valor nominal de la materia prima por el cuál y más allá del análisis político- ideológico, los pequeños podemos aprovechar el viento de cola.</p><p>2025 dejó una enseñanza simple: cuando el sistema duda, el mundo vuelve a lo básico. Y ahí, como siempre, el oro aparece último… pero cobra primero.</p>]]>
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                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/bFQA2BHDrTSMcUDt_Vey7QR6EQg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2026/01/ia.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Los grandes protagonistas del rally del oro 2025 no fueron los pequeños ahorristas como, ingenuamente, podríamos creer, sino los bancos centrales. China, Rusia, India, Turquía y Polonia salieron a comprar oro como quien guarda dólares debajo del colchón… pero a escala nación.]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2026-03-16T11:40:10+00:00</updated>
                <published>2026-01-07T10:16:07+00:00</published>
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            Retenciones Cero: ¿un negocio para pocos?
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                <![CDATA[Ricardo Roccaro]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/aAT1B6-uKii_6Me8Pwpq4wCmhCI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/01/soja.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>El 22 de septiembre pasado se publicó en el Boletín Oficial el Decreto Nº 682/2025, mediante el cual se fija en cero (0) % la alícuota a una serie de productos incluidos en un anexo, que contiene a la soja, al trigo, al maíz, al girasol y al sorgo, con sus respectivos subproductos. Pero este beneficio fue otorgado de manera transitoria y contempla dos posibilidades: vigencia hasta el 31 de octubre del corriente año o hasta el día que se alcance la suma de siete mil millones de dólares en declaraciones juradas de ventas al exterior, lo que ocurra primero.</p><p>En una primera instancia, funcionarios del gobierno nacional habían anunciado solo la vigencia al 31 de octubre. Es muy probable que el agregado del tope monetario (alcanzar los siete mil millones de dólares) fuera consecuencia de declaraciones vertidas por el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, cuestionando la medida de eliminación de retenciones, como un factor condicionante del apoyo de su gobierno. Su postura tiene una lógica que encuadra en el hecho que nuestras economías no son complementarias, sino competitivas.</p><p>Además, los exportadores que quieran ser beneficiarios por este Decreto deben liquidar al menos el 90 % de las divisas declaradas en la Declaración de Ventas al Exterior, en un plazo de hasta tres días de efectivizada dicha declaración. ¿Qué se pretendería lograr con esta medida? El objetivo declarado del gobierno a través de este mecanismo transitorio, es lograr un mayor ingreso de divisas al Banco Central de la República Argentina (BCRA), para mejorar así su nivel de reservas.</p><p>¿Qué piensan los sectores potencialmente beneficiados? En términos generales, estos sectores aprueban cualquier nivel de disminución en las alícuotas sobre los Derechos de Exportación (usualmente llamados retenciones), pues históricamente vienen sosteniendo la idea que es un tributo distorsivo. Y esta medida impactaría favorablemente en la competitividad en el comercio internacional, aunque está la lógica observación de la transitoriedad de tal medida, que de alguna manera demuestra que se puede tratar de un parche, resultado de una necesidad coyuntural, y no por un total y absoluto convencimiento de su conveniencia.</p><p>Tres días después de la publicación del Decreto de referencia, cinco grandes cerealeras de capitales extranjeros cubrieron el 80 % del cupo, y el 20 % restante lo completaron cerealeras de capitales nacionales. Esto nos lleva a hacernos otra pregunta: ¿Pudieron muchos productores acogerse al beneficio? La respuesta es no.</p><p>Siguiendo el razonamiento, cabe otro interrogante: ¿Las grandes cerealeras comprarían bienes de capital para mejorar la productividad? Es muy probable que la respuesta pueda ser no, porque la principal actividad económica de estas empresas es el procesamiento y la comercialización, y no la producción, pues mayormente, adquieren los granos a los productores.</p><p>¿Qué aplicación le podrán dar esas cerealeras al beneficio de vender las divisas al BCRA? Es también probable que vuelvan a comprar divisas, y las sostengan a la espera de una muy posible devaluación que podría ocurrir con posterioridad al acto eleccionario del 26 de octubre, recuperando un importante porcentaje de divisas que previamente se vieron motivados a vender, lo cual generaría un impacto negativo en el nivel de reservas del BCRA.</p><p>Ahora, pensando desde el lugar del Estado, nos podemos preguntar: ¿Cuál sería el costo tributario? El costo tributario estaría consignado en la no percepción de los Derechos de Exportación. Menos recursos para las arcas del Estado, lo que impactaría negativamente en el objetivo de evitar el tan remanido déficit fiscal. ¿Los beneficios fueron para los productores? En principio, no. ¿Aumentarían mucho las reservas del BCRA? Muy probablemente, no.</p><p>Imaginaría suponer que el resultado final de esta medida será:</p><p>* Mayor rentabilidad para las grandes cerealeras (en su mayoría extranjeras),</p><p>* Ningún o mínimo beneficio para los productores agropecuarios y</p><p>* Menor nivel de recaudación para el Estado Nacional.</p><p>Tenemos que tener en cuenta que cuando se piensa en sostener el equilibrio fiscal, no solo se debe especular en no sumar gastos que de acuerdo al criterio de las autoridades del gobierno pueden ser improductivos, sino también en cuidar el ingreso de recursos, que por supuesto, son siempre escasos.</p><p>Y, ante este tema en particular, con el efecto que puede impactar a la macro y a la micro en la Argentina, surge formular algunas reflexiones:</p><p>* Se renuncia a la obtención de recursos para favorecer a grandes exportadores.</p><p>* Se niegan recursos para: la actualización de haberes jubilatorios; cubrir necesidades de personas con discapacidad; solventar políticas universitarias y de investigación; sostener la salud pública y trabajar en el mantenimiento de rutas nacionales.</p><p>Las decisiones políticas implican determinar prioridades.</p><p>¿Serán éstas las prioridades que como sociedad queremos validar?</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/aAT1B6-uKii_6Me8Pwpq4wCmhCI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/01/soja.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El 22 de septiembre pasado se publicó en el Boletín Oficial el Decreto Nº 682/2025, mediante el cual se fija en cero (0) % la alícuota a una serie de...]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2026-03-16T11:40:10+00:00</updated>
                <published>2025-09-30T10:41:44+00:00</published>
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            Cómo preparar a las nuevas generaciones para liderar el futuro de las empresas familiares
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        <link rel="alternate" href="https://www.puertonegocios.com/opinion/como-preparar-a-las-nuevas-generaciones-para-liderar-el-futuro-de-las-empresas-familiares" type="text/html" title="Cómo preparar a las nuevas generaciones para liderar el futuro de las empresas familiares" />
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                <![CDATA[Jael Itzcovitch]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/wFJ2msuKcXkHTXQi4PrIggvutm4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/09/empresas_familiares.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Durante décadas, las empresas familiares fueron gestionadas bajo una lógica de continuidad vertical, donde la sucesión era un mandato más que una opción. Los tradicionalistas, los baby boomers, y las generaciones anteriores fueron educados bajo el principio de responsabilidad: “esto es lo que te toca, hacelo bien”. Muchas veces sin espacio para elegir, sin preguntar si eso era lo que realmente deseaban. El esfuerzo, la lealtad y el sacrificio estaban por encima de los deseos personales.</p><p>En ese marco, la felicidad personal no era una variable por considerar. Importaba sostener el apellido, la reputación y la estructura del negocio. Muchos siguieron ese camino, pero también muchos lo hicieron a costa de su bienestar emocional o de relaciones familiares quebradas.</p><p>La realidad actual: el dilema de la generación X</p><p>Hoy, los líderes que pertenecen a esa generación X viven un dilema complejo. Muchos de ellos heredaron una empresa familiar sin haberla elegido realmente, y saben lo que significa sentir esa presión. Por eso, cuando les toca educar a sus hijos, quieren hacer algo distinto. No quieren repetir la historia. No quieren imponer. Quieren que sus hijos sean felices, auténticos, libres.</p><p>Y en ese deseo profundo, aparece un nuevo conflicto: en nombre de esa libertad, muchas veces no comparten con sus hijos el mundo de la empresa. No los exponen a las dificultades, los desafíos, ni al valor real del legado. Quieren protegerlos. Pero en ese intento de no condicionar, terminan alejándolos.</p><p>Como resultado, muchos jóvenes no sienten conexión con el negocio familiar. No lo conocen, no lo valoran, no lo sienten propio. Y sin pertenencia, no hay deseo de continuar.</p><p>¿Qué hacemos con esta nueva realidad?</p><p>El desafío actual no es forzar una continuidad, sino construir una conexión genuina. Que el acercamiento a la empresa familiar sea una opción, no una carga. Que el vínculo con el legado se base en tres pilares: libertad, vocación y habilidades personales. Y para eso, se necesitan espacios donde los jóvenes puedan explorar esas dimensiones.</p><p>Allí es donde los Grupos Estim se presentan como una solución estratégica. Un espacio donde cada joven puede conocer la historia de su familia, identificar sus talentos, y preguntarse cuál es su lugar posible. Sin presión. Sin mandato. Con acompañamiento y comunidad.</p><p>Grupos Estim ayuda a convertir un mandato silencioso en un propósito compartido. A transformar una herencia en una posibilidad. Y a reconstruir una relación con la empresa familiar que no se base en el deber, sino en la elección consciente. En Latinoamérica, el 85% de las empresas son familiares, pero pocas logran una transición exitosa de una generación a otra. En Argentina, según datos de PwC, solo el 30% de las empresas familiares logran llegar a la segunda generación y menos del 15% a la tercera. Esta fragilidad en la continuidad se explica, en gran parte, por la falta de procesos sistemáticos de preparación para las nuevas generaciones.</p><p>A nivel global, cifras similares refuerzan este diagnóstico: de acuerdo con el Family Firm Institute (FFI), apenas el 12% de las empresas familiares sobreviven hasta la tercera generación. Estas estadísticas ponen en evidencia que la preparación intencional y estructurada no es solo deseable, sino imprescindible.</p><p>En ese contexto, la pregunta ya no es si hay que preparar a los más jóvenes, sino cómo hacerlo de forma eficaz, respetuosa y sostenida.</p><p>Preparar a la siguiente generación no es transferir un mando: es generar un proceso que permita a los futuros herederos conocerse, aprender, conectar con su historia y construir su propia visión de futuro. Muchas veces, las familias caen en la trampa de querer "formar líderes" sin crear el espacio emocional, relacional y estructural para que esos líderes puedan realmente emerger.</p><p>Allí es donde los Grupos Estim marcan una diferencia. Diseñados específicamente para jóvenes vinculados a empresas familiares, los grupos ofrecen un espacio confidencial, guiado y entre pares, donde cada participante puede explorar su propio rol, fortalezas y deseos. Lejos de imponer un camino, Estim propone una metodología que favorece el descubrimiento personal, la construcción de comunidad y el desarrollo de herramientas concretas.</p><p>Porque preparar no es imponer. Es acompañar con estructura, con comunidad y con autenticidad. Y eso requiere conciencia. Conciencia de que el cambio generacional no es solo una transición de nombres en el organigrama. Es una transformación profunda de expectativas, formas de liderar, lenguajes emocionales y motivaciones personales. Las nuevas generaciones ya no se sienten motivadas solo por la estabilidad económica o el deber familiar. Buscan sentido. Propósito. Autenticidad.</p><p>Los padres y madres que hoy lideran las empresas familiares están cada vez más abiertos a esta realidad. Entienden que la felicidad de sus hijos no puede nacer de la imposición de un destino que no eligieron. Y, sin embargo, viven una encrucijada dolorosa: muchas veces necesitan que sus hijos se involucren, porque el futuro del negocio depende de ello. Pero también saben que obligarlos puede romper vínculos, dañar la confianza o provocar desmotivación.</p><p>¿Cómo balancear ese dilema? La respuesta no es lineal. Pero sí empieza con una condición fundamental: generar conversaciones honestas, profundas y continuas. Abrir el juego a la exploración. Crear espacios donde los jóvenes puedan ir reconociendo su lugar sin presión. Donde tengan la información necesaria para tomar decisiones responsables y sostenibles. Donde puedan decir "sí" o "no" con libertad y fundamentos.</p><p>Grupos Estim es uno de esos espacios. Un lugar donde los jóvenes no son formateados, sino escuchados. Donde se preparan, no para cumplir un mandato, sino para entenderse a sí mismos y construir un camino propio dentro o fuera de la empresa. Y al hacerlo, colaboran también a sanar y fortalecer la relación con sus padres, a reducir la tensión familiar y a sembrar continuidad real.</p><p>Porque preparar a la siguiente generación es también un acto de amor: darles herramientas para que decidan bien, incluso si su decisión es no seguir el camino que esperábamos.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/wFJ2msuKcXkHTXQi4PrIggvutm4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/09/empresas_familiares.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Hoy el desafío es acercar a los jóvenes al legado empresarial desde la libertad, la vocación y el autoconocimiento, para que elijan con autenticidad su lugar en la historia familiar.]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2026-03-16T11:40:10+00:00</updated>
                <published>2025-09-17T21:04:06+00:00</published>
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        <title>
            Una oportunidad para desarrollar Santa Fe
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        <link rel="alternate" href="https://www.puertonegocios.com/opinion/una-oportunidad-para-desarrollar-santa-fe" type="text/html" title="Una oportunidad para desarrollar Santa Fe" />
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                <![CDATA[Raúl Ochoa y Gómez]]>
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        </author>
        
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/E8cvOSzN2_fa948EGFOEu8x32zA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/07/costanera.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>La ciudad de Santa Fe, como muchas ciudades intermedias, enfrenta un dilema estructural: posee un valioso capital territorial, cultural e histórico, pero no logra consolidarlo como motor de desarrollo económico y social. Una de las claves para revertir esta situación está, literalmente, frente a nosotros: la costanera, ya que representa el eje estratégico más potente para transformar la ciudad en un centro dinámico, inclusivo y competitivo.</p>El Modelo Bilbao<p>Cómo un frente fluvial puede cambiar una ciudad. En la década de 1990, Bilbao era una ciudad postindustrial, con altos niveles de desempleo, degradación ambiental y pérdida de identidad urbana. El gobierno local junto con el sector privado, impulsaron un ambicioso plan de regeneración urbana. No se trató solo de embellecer la ciudad, se diseñó una estrategia de desarrollo, con inversión en infraestructura, cultura, transporte, vivienda y espacios públicos.</p><p>El ícono fue el Museo Guggenheim, pero el verdadero éxito fue lograr que ese símbolo cultural activara un nuevo ecosistema urbano y económico. Hoy Bilbao es un referente mundial y Santa Fe puede aprender de esa experiencia, adaptándola a su escala y contexto.</p>La costanera como eje<p>La costanera de Santa Fe es, por ubicación, paisaje, accesibilidad y valor simbólico, el espacio urbano más privilegiado de la ciudad, pero aún tiene mucho potencial por explotar. Se necesita un Plan Maestro de Desarrollo Urbano, pero que deje de lado la mirada tradicional y ponga el foco en generar empleo, inversión, calidad de vida y oportunidades para los santafesinos.</p><p>&nbsp;</p><p>1) Desarrollo inmobiliario sostenible:</p><p>La construcción es el dinamizador económico de cualquier ciudad. Incentivar la construcción de edificios de media y alta densidad en zonas aptas de la Costanera Este y Oeste, integrándolas con el Dique II y la zona sur de la ciudad, no solo atraería inversión y empleo, sino que consolidaría una centralidad urbana con vida residencial, comercial, turística y recreativa.</p><p>Ejemplos como la Puerto Madero en Buenos Aires, la Costanera de Rosario o el distrito Costanera de Asunción demuestran cómo la combinación de espacio público de calidad y proyectos inmobiliarios integrados puede revitalizar ciudades enteras.</p><p>2) Centros culturales, comerciales y de innovación:</p><p>Es fundamental que el nuevo desarrollo costero no se limite a la vivienda. Necesitamos espacios culturales (museos, teatros, centros de interpretación), galerías comerciales abiertas, mercados regionales, polos gastronómicos y espacios de coworking o tecnología. Esto promueve diversidad económica, empleo joven, turismo y apropiación ciudadana.</p><p>3) Integración territorial. Conectar el norte, el sur y el río:</p><p>El proyecto no puede quedar aislado. Debe integrarse con la zona sur de la ciudad, que posee un enorme valor patrimonial, arquitectónico y cultural. Con políticas de puesta en valor, infraestructura, transporte y participación ciudadana, esta zona puede convertirse en un distrito cultural y turístico, articulado con la nueva costanera.</p><p>A su vez, es clave fortalecer la movilidad urbana, con circuitos que conecten la costanera con los barrios más populares, las universidades y los centros cívicos.</p>Ejecutar la visión<p>Para que esto no quede en buenas intenciones, se necesita una agencia de desarrollo urbano y económico específica, con capacidad técnica, financiamiento mixto y liderazgo político. El ejemplo de Bilbao Ría 2000, que articuló inversiones públicas y privadas bajo una planificación coherente, puede ser replicado con una versión local adaptada.</p><p>Desarrollar Santa Fe no depende de un proyecto aislado. Pero explotar nuestro borde costero es una estrategia de transformación estructural que puede generar empleo, atraer talento, impulsar la economía local y devolverle a nuestra ciudad el protagonismo que merece en la región. El río -que tantas veces fue visto como amenaza- puede ser nuestro mayor aliado. Lo que falta no es talento ni territorio, sino una visión clara, liderazgo y capacidad de ejecución.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/E8cvOSzN2_fa948EGFOEu8x32zA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/07/costanera.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>La ciudad de Santa Fe, como muchas ciudades intermedias, enfrenta un dilema estructural: posee un valioso capital territorial, cultural e histórico, p...]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2025-07-30T13:07:24+00:00</updated>
                <published>2025-07-30T13:07:27+00:00</published>
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            ¿Qué podemos hacer los argentinos con los dólares guardados?
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                <![CDATA[Alberto Bottai]]>
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        </author>
        
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/HVN8i2SNf2hr32n1JKVAKajRzUo=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/07/dolar_colchon.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Reafirmando lo dicho en un artículo anterior, los argentinos nos encontramos desorientados, tal vez nos sentimos estafados, porque con nuestros ahorros en dólares no compramos ni la mitad de lo que podíamos comprar con el gobierno anterior, si lo cambiábamos a pesos. Efectivamente, el dólar libre (el que se podía comprar), llegó a costar el 24 de octubre de 2023, $1.100.-. Si actualizamos su valor con la devaluación que tuvo el peso desde esa fecha hasta hoy, ése dólar costaría hoy algo más de $ 3.700.-, es decir tres veces más.</p><p>Pero prestemos atención, que éste resultado desfavorable lo tenemos si compramos cosas o bienes que se venden en Pesos, porque comparamos el precio en pesos del dólar actual con el que pagábamos los argentinos para hacernos de una moneda seria, por el gran susto o pánico que nos inspiraba Massa repartiendo plata, o por la creciente inflación.</p><p>La realidad de hoy es que EN PESOS COMPRAMOS POCO, si cambiamos dólares, pero no ocurre lo mismo si con los dólares COMPRAMOS BIENES QUE SE VENDEN EN DÓLARES. Es decir, el dólar no ha variado su valor de compra en el exterior, si viajamos y TAMPOCO, si lo destinamos en argentina a propiedades que se venden en dólares. Todas las Propiedades que se venden en dólares tienen todavía un precio muy bajo, el que subirá en el futuro. ¿Y quién me autoriza a hacer ésta afirmación?, dos razones: Hoy cuestan menos que lo que costaban hace seis años y, comparado su precio con el de otros países libres, es muchísimo menor y no existen razones para que así sea.</p><p>Muchas personas piensan que no estamos seguros de la continuidad de Milei y su política económica, pero, aunque se produjera un cambio total, nunca perderemos si con nuestros ahorros compramos una vivienda, para disfrutarla o para ponerla en renta. Es decir, sin ninguna especulación podemos vivir mejor o tener otro ingreso.</p><p>No debemos olvidar que el dólar, como cualquier moneda, siempre pierde valor con el tiempo, aunque es difícil entender esto para los argentinos que vivíamos con gran inflación y creíamos que el dólar nunca perdía valor.</p><p>Todo lo dicho no se contrapone con tener una razonable cantidad para afrontar algún acontecimiento no deseado, conscientes de que tendremos una pérdida en el tiempo, pero sabiendo que no nos haremos ricos guardando dólares.&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/HVN8i2SNf2hr32n1JKVAKajRzUo=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/07/dolar_colchon.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>En contexto inflacionario, el dólar pierde poder en pesos. ¿Conviene guardarlo, viajar o invertir en bienes durables?]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2025-07-09T12:33:10+00:00</updated>
                <published>2025-07-09T12:29:54+00:00</published>
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            El modelo Milei bajo presión: riesgos financieros y límites estructurales
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        <author>
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                <![CDATA[Raúl Ochoa y Gómez]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.puertonegocios.com/opinion/el-modelo-milei-bajo-presion-riesgos-financieros-y-limites-estructurales">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/s3lM3lZSvoTGouPKHQZtRjztU7s=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/07/milei.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>El programa económico impulsado por el presidente Javier Milei ha generado fuertes tensiones en las últimas semanas. Esto se debe, principalmente, a que el mercado percibe una pérdida en la capacidad de financiamiento, mientras la demanda de dólares crece sin control. De hecho, en su último informe, el propio Fondo Monetario Internacional (FMI) advierte que el gobierno ya no cuenta con opciones claras: ni endeudamiento externo, ni emisión monetaria, ni colocación de deuda interna a tasas sostenibles.</p><p>En este contexto, el ajuste fiscal debería profundizarse para alcanzar el objetivo de superávit, lo que implica un mayor riesgo en la cadena de pagos y una creciente tensión social. A esto se suma un escenario marcado por recortes en los servicios públicos, paralización de la obra pública nacional y una caída sostenida del salario real.</p><p>A la par, persiste la preocupación por la libertad cambiaria y la continua fuga de reservas. Un informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA) revela que, solo en mayo, más de un millón de argentinos compraron 2.262 millones de dólares a través de canales bancarios. Este fenómeno refleja dos procesos simultáneos: por un lado, la falta de confianza, expresada en la migración masiva del peso al dólar; por otro, una dolarización de facto sin respaldo de reservas, que intensifica la presión sobre el tipo de cambio oficial.</p>Impactos macroeconómicos<p>Podríamos definir como "impactos macroeconómicos" dentro del panorama descripto a los siguientes:</p><p>* Reservas en picada: las fuertes intervenciones del BCRA para contener el dólar reducen el "colchón" estratégico, lo cual genera más incertidumbre.</p><p>* Volatilidad cambiaria: dadas las limitadas reservas, la creciente demanda de dólares y la apertura indiscriminada de importaciones, la sostenibilidad del tipo de cambio genera dudas en el mercado.</p><p>* Recesión: el recurso de un ajuste drástico sin financiamiento compensatorio limita la inversión, el empleo y el consumo doméstico.</p><p>* Finanzas en riesgo: sin capacidad de emisión o endeudamiento, Argentina podría caer en un círculo vicioso de atrasos en pagos, quitas unilaterales y nueva asistencia del FMI con condiciones menos favorables.</p><p>* Shocks externos: la creciente dolarización de carteras implica quedar más expuestos a las posibilidades de financiamiento y crisis externas.</p><p>* Estancamiento productivo: la incertidumbre cambiaria y fiscal desalienta inversiones de largo plazo. Se corre el riesgo de caer en una economía "extractiva", dependiente de commodities y sin desarrollo industrial.</p><p>* Tensión social: sin redes sociales robustas, cualquier crisis financiera o del tipo de cambio multiplicaría la pobreza, desigualdad y conflictividad.</p><p>&nbsp;</p>Propuestas y necesidad de cambio<p>1) Ajuste compensado: las políticas de austeridad extrema, agravan la crisis y se vuelven insostenibles. Es necesario generar un proceso de consolidación fiscal, con fuerte protección a los sectores más vulnerables y mecanismos automáticos de estabilización (como subsidios al desempleo y mantenimiento de la inversión pública en infraestructura).</p><p>2) Gasto público orientado al crecimiento: redireccionar el gasto público, no eliminarlo. Invertir en obras con efecto multiplicador, ciencia, tecnología y educación. No se trata de agrandar el Estado por ideología, sino de usarlo como palanca anticíclica.</p><p>3) Generar confianza: la narrativa de que la confianza de los mercados surge únicamente del ajuste fiscal es incompleta. La confianza también se construye con coherencia, diálogo político, institucionalidad y perspectiva de crecimiento. La confianza de los inversores llega cuando el país muestra viabilidad, no solo sacrificio.</p><p>4) Crecer con estabilidad: bajar la inflación a costa de destruir la economía no es una victoria. La inflación debe abordarse con herramientas mixtas: política fiscal, ingresos y monetaria, no sólo con recesión. Para esto, se debe lograr una coordinación macroeconómica, y un enfoque integral que no destruya el consumo ni el tejido productivo.</p>Pasado conocido, futuro Incierto<p>A modo de conclusión, podemos señalar que la política económica de Javier Milei parece replicar el camino de fuertes ajustes ya transitado por países como Grecia y España durante la última década. En ambos casos, el recorte del gasto público en contextos recesivos profundizó la contracción, aumentó el desempleo y deterioró el tejido social. En el caso griego, incluso con asistencia externa, la economía colapsó y la deuda aumentó en proporción al PBI debido a la fuerte caída de la actividad.</p><p>Argentina, a diferencia de esos países, enfrenta su ajuste sin apoyo sustancial, con una economía muy informalizada, sin moneda fuerte, con pobreza estructural y tensiones sociales crecientes. La falta de financiamiento, la fuga hacia el dólar y el deterioro de las reservas configuran una situación macroeconómica inestable que limita los márgenes de maniobra del gobierno. La experiencia comparada muestra que los ajustes fiscales drásticos sin anclaje productivo ni redes de protección social pueden ser, no sólo socialmente costosos, sino económicamente ineficientes.</p><p>Si no se logra articular una estrategia de crecimiento inclusivo, consenso político y estabilidad cambiaria, el riesgo no es sólo una crisis a corto plazo, sino una década perdida. Como advirtió el premio nobel de economía Paul Krugman frente a los errores de Europa, "la austeridad no genera confianza si destruye la economía. La única salida sustentable es una economía que crezca y distribuya, no que resista hasta romperse".</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/s3lM3lZSvoTGouPKHQZtRjztU7s=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/07/milei.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El programa económico impulsado por el presidente Javier Milei ha generado fuertes tensiones en las últimas semanas. Esto se debe, principalmente, a q...]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2025-07-09T12:25:52+00:00</updated>
                <published>2025-07-09T12:23:26+00:00</published>
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            Las importaciones tensionan el modelo económico
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                <![CDATA[Raúl Ochoa y Gómez]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/CE8PkSX7vta837XZAA_1U-yuRNU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2024/08/concesionaria.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>El principal dato económico de abril de 2025 fue el aumento de las importaciones en un 41,9%, haciendo caer el superávit comercial en U$S 1.600 millones. Ese monto, representa el costo implícito del dólar barato, una obviedad que el gobierno nacional ha tratado de minimizar, pero que tiene un fuerte impacto en la sostenibilidad del modelo económico a mediano y largo plazo.</p><p>Analizando los dos principales sectores de bienes transables, vemos que el automotriz tuvo un déficit de U$S 800 millones (en crecimiento), mientras que la balanza comercial energética tuvo un superávit de U$S 460 millones (20% menor que hace un año).</p><p>El gráfico refleja el crecimiento ininterrumpido de nuestras compras al exterior durante los últimos seis meses. Fuente: elaboración propia en base a datos proporcionados por el INDEC.</p><p>Siguiendo esta línea, todos los rubros mostraron fuertes aumentos en las cantidades importadas, destacándose: vehículos de pasajeros (219%), combustibles y lubricantes (70%), bienes de consumo (68%) y bienes de capital (65%). La mayoría de estos bienes provienen de nuestros dos principales socios comerciales, Brasil y China.</p><p>&nbsp;</p>Implicancias<p>La estrategia de fortalecer el peso y reducir las restricciones a las importaciones es una de las principales herramientas del programa anti-inflacionario del gobierno nacional. Además, es una excelente noticia para una economía saturada de controles y limitaciones.</p><p>Sin embargo, esta política, no está exenta de riesgos, ya que Argentina se expone fuertemente a los shocks externos, se aumenta el gasto en dólares y no se recomponen las reservas del Banco Central.</p><p>De esta manera, el tipo de cambio juega un papel clave en esta ecuación, encontrándose bajo un proceso de apreciación real desde hace dieciocho meses y posiblemente lo continúe haciendo hasta octubre, empeorando aún más el déficit externo.</p><p>El lado positivo es que este escenario favorece la incorporación de maquinaria y tecnología, brindando una oportunidad para mejorar la competitividad y revertir -a mediano plazo- las consecuencias no deseadas de este "boom importador".</p>Un poco de contexto<p>Para tener una mayor perspectiva, deberíamos analizar brevemente la historia reciente del comercio exterior en Argentina, y es ahí donde vemos que durante los últimos veinte años se exportaron prácticamente los mismos volúmenes físicos, obviamente con algunos periodos mayores y otros menores, pero sin una tendencia alcista.</p><p>En este marco, si se continua con un proceso de estabilización y se toman las medidas adecuadas existe un gran potencial para aumentar el comercio, incluso podría duplicar su participación en la economía.</p><p>A modo de ejemplo podemos resaltar que nuestro comercio exterior representa el 25% del PBI, mientras que en el Latinoamérica ese ratio es del 49% y a nivel mundial cerca del 60%. Es decir que actualmente Argentina es una de las economías más cerradas del mundo.</p>Proyecciones 2025<p>Este proceso de crecimiento de las importaciones, sumado a la caída en los precios de nuestras exportaciones, en un contexto de fuerte apertura, normalización del comercio exterior, apreciación cambiaria y expectativas de mayor consumo, generarán una demanda aún mayor de las importaciones para los próximos meses.</p><p>Lo que suceda con las exportaciones es más difícil de predecir, porque tratándose principalmente de commodities, sus precios dependen del mercado internacional, aunque es esperable que aumenten levemente.</p><p>En este marco, el 2025 evidenciará una caída neta del superávit comercial con respecto al año anterior. Lo cual genera algunas alarmas para tener en cuenta pero aún no pone el programa económico en crisis.</p><p>En cuanto al próximo año, la evolución del resultado comercial dependerá fundamentalmente del aprovechamiento de la capacidad instalada y el incremento en la productividad real que se genere en la economía de aquí en adelante.</p>Performance exportadora: cómo mejorarla<p>Para generar un crecimiento sostenido de nuestras exportaciones, es necesario avanzar con las políticas macroeconómicas actuales, aunque esto, solo representa el primer paso.</p><p>Argentina debe aumentar la cantidad y calidad de los bienes y servicios exportables, ya que nuestro problema es principalmente de oferta. Es decir, no deberíamos poner el foco tanto en firmar acuerdos comerciales (también necesarios), sino en mejorar nuestra productividad.</p>Para lograr esto necesitamos tomar las siguientes medidas:<p>1) Incrementar el financiamiento a la actividad productiva, de forma que crezca rápidamente la inversión privada;</p><p>&nbsp;</p><p>2) Lograr un funcionamiento eficiente del Estado, para transformarlo en un motor de la economía y no en un obstructor;</p><p>3) Mejorar la logística y el transporte (claves);</p><p>4) Aumentar la dotación de capital humano en las materias que demanda el mercado;</p><p>5) Lograr una convergencia tecnológica con los países más desarrollados.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/CE8PkSX7vta837XZAA_1U-yuRNU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2024/08/concesionaria.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El principal dato económico de abril de 2025 fue el aumento de las importaciones en un 41,9%, haciendo caer el superávit comercial en U$S 1.600 millon...]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2025-06-02T11:00:40+00:00</updated>
                <published>2025-06-02T10:59:32+00:00</published>
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            ¿Y ahora qué hacemos con los dólares del colchón?
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                <![CDATA[Mariano López]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/QWKkG5yucuWySKcMYJ-rZS4bsFk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/05/dolar_colchon.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Durante décadas, los argentinos nos fuimos acostumbrando a guardar dólares “por las dudas”. Cada crisis, cada devaluación abrupta, cada restricción al ahorro o confiscación estatal alimentó un reflejo defensivo: sacar los pesos del sistema y convertirlos en billetes verdes, lejos del alcance de cualquier eventualidad. Es un hábito que no necesita explicación: sobrevivir en un país con vaivenes cíclicos enseñó que cuidar lo propio muchas veces significó desconfiar.</p><p>Hoy, sin embargo, el gobierno plantea un nuevo esquema que, sin ser un blanqueo en el sentido tradicional, busca algo distinto: que ese ahorro en dólares, hoy inmóvil, vuelva a formar parte de la economía real. No hablamos solo del dinero en el colchón o en cajas de seguridad, sino también del que fue retirado del sistema en pesos o en dólares y permanece, en muchos casos, sin destino.</p><p>La propuesta no elimina controles patrimoniales ni los procedimientos vinculados a la prevención del lavado de activos, pero sí introduce cambios importantes: se eliminan regímenes informativos, se simplifican los mecanismos de ingreso de fondos y se acota la intervención sobre datos sensibles. No es un “vale todo”, pero sí una señal. ARCA no perderá trazabilidad, pero se evita penalizar preventivamente a quien simplemente guardó su dinero.</p><p>Y aquí está el punto central: no se trata de premiar a quien evadió. No es un perdón fiscal, ni un blanqueo encubierto. Se trata de reconocer que hay una parte de la población que, en su momento, salió del sistema —por miedo, por desconfianza o por autoprotección— y que hoy podría decidir volver, si existen condiciones razonables para hacerlo.</p><p>&nbsp;</p><p>Tener los dólares guardados, sea en una caja o en el exterior, ya no rinde. Tampoco genera valor tenerlos paralizados. La inflación global, los costos de mantenimiento o el simple paso del tiempo hacen que esos billetes pierdan poder adquisitivo cada día. En cambio, invertirlos en el país, acceder al mercado de capitales, dejarlos en una cuenta remunerada o gastarlos en un consumo de largo plazo es, precisamente, a lo que apunta el gobierno. Capturar al pequeño y mediano ahorrista desconfiado puede representar no sólo una oportunidad financiera, sino también una manera concreta de recuperar protagonismo económico.</p><p>Claro que falta estabilidad. Nadie lo niega. La confianza no se impone por decreto, y mucho menos en un país con antecedentes de sobra en materia de cambios de reglas. Las leyes vigentes —como la penal cambiaria, la penal tributaria o la de procedimiento fiscal— siguen allí, y es parte del desafío resolver, en paralelo, un marco más moderno y previsible. Aún faltan las reglamentaciones específicas en estos aspectos para poder conocer a fondo el nuevo régimen y su aplicación para tomar decisiones.</p><p>Durante el gobierno de Mauricio Macri hubo un blanqueo de capitales donde muchos dólares fueron declarados… pero no ingresaron nunca al país. Se pagaron los impuestos, sí, pero no se generó actividad. Más recientemente, el blanqueo de 2024 tampoco logró canalizar de forma efectiva esos fondos hacia la inversión productiva o el consumo: en gran medida, se trató de un sinceramiento patrimonial sin impacto tangible en la economía real.</p><p>Un punto importante —y una pregunta frecuente que vengo recibiendo de muchos clientes en estos últimos días— es: ¿vale la pena seguir guardándolos por si acaso? ¿O es hora de ponerlos en movimiento y que empiecen a generar valor? Mi respuesta es siempre la misma: si están declarados, plata guardada es plata que no rinde. Por eso, y basados en los montos especificados hasta el momento, ya estamos armando algunas carteras con oportunidades tanto en pesos como en dólares que generan rendimientos atractivos, y en algunos casos cuentan con tratamientos impositivos favorables. Algunos de ellos incluso están exentos del impuesto a los Bienes Personales y del Impuesto a las Ganancias. Encontramos, por ejemplo, Obligaciones Negociables, Bonos Soberanos, Letras del Tesoro, acciones y otros instrumentos con potencial.</p><p>Ahora bien, ¿qué busca el gobierno con este nuevo esquema? ¿Reservas, reactivación o recaudación? Probablemente, las tres cosas. Ingresar dólares mejora la posición del Banco Central, reactivar el consumo y la inversión dinamiza la economía, y si eso sucede, la recaudación mejora de forma natural. Todo esto va en línea con lo planteado en mi nota anterior publicada en este medio: si se busca ampliar la base de contribuyentes y lograr crecimiento sostenido, el camino no es seguir aumentando impuestos, sino justamente lo contrario —bajarlos y facilitar la inclusión económica desde lo fiscal.&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/QWKkG5yucuWySKcMYJ-rZS4bsFk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/05/dolar_colchon.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Durante décadas, los argentinos nos fuimos acostumbrando a guardar dólares “por las dudas”. Cada crisis, cada devaluación abrupta, cada restricción al...]]>
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                <updated>2025-05-28T13:10:53+00:00</updated>
                <published>2025-05-28T12:34:06+00:00</published>
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        <title>
            Autoevaluaciones e Inteligencia Artificial: la nueva fórmula para entender a los equipos desde adentro
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        <link rel="alternate" href="https://www.puertonegocios.com/opinion/autoevaluaciones-e-inteligencia-artificial-la-nueva-formula-para-entender-a-los-equipos-desde-adentro" type="text/html" title="Autoevaluaciones e Inteligencia Artificial: la nueva fórmula para entender a los equipos desde adentro" />
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        <author>
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                <![CDATA[Ana Laura Schneider]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/IwEm9nyh8fTpjPKQLDxWPnqMI30=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/05/trabajo_ia.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>En tiempos donde la experiencia del empleado es tan importante como los resultados, las autoevaluaciones dejaron de ser un trámite para convertirse en una herramienta estratégica.</p><p>Permiten que cada persona reflexione sobre su desempeño, reconozca sus logros, identifique desafíos y proponga mejoras. Es un ejercicio que promueve la autoconciencia, la responsabilidad y la construcción de culturas organizacionales más abiertas.</p><p>Pero el verdadero potencial aparece cuando esa información es analizada con inteligencia artificial. Ya no se trata solo de leer formularios: hoy las empresas pueden detectar emociones, patrones y necesidades a gran escala, lo que les permite anticiparse y actuar con mayor precisión en sus estrategias de talento.</p>¿Por qué son tan valiosas las autoevaluaciones?<p>Más allá de lo que digan los números, las autoevaluaciones revelan cómo se sienten las personas en su rol, qué valoran, qué les preocupa y qué esperan de la organización. Ayudan a alinear expectativas, detectar brechas de habilidades y planificar acciones concretas.</p><p>Autoevaluacion laboral</p><p>También fortalecen el vínculo entre líderes y equipos, al generar una base de conversación más humana y genuina. Además, motivan a los colaboradores al darles un espacio de expresión, lo que impacta directamente en el clima laboral y la retención del talento.</p>Cuando la IA se pone al servicio del talento<p>Herramientas de inteligencia artificial como IBM Watson Natural Language Understanding permiten analizar texto libre y detectar emociones, palabras clave y temas recurrentes. Por ejemplo, si muchos mencionan “falta de reconocimiento” o “deseo de crecer”, esos datos pueden orientar políticas internas.</p><p>Con MonkeyLearn, se puede hacer análisis de sentimiento (positivo, negativo o neutral) para medir el ánimo general del equipo. Google Vertex AI, por su parte, permite agrupar respuestas similares y segmentar perfiles según necesidades de desarrollo.</p><p>&nbsp;</p>Qué hacer con los resultados: visualizar, predecir y actuar<p>Una vez procesados, los datos deben interpretarse bien. Power BI, con sus funciones de inteligencia integrada, permite convertir respuestas en dashboards claros y resúmenes automáticos. Así, los líderes acceden a información útil sin necesidad de ser expertos en datos.</p><p>Autoevaluacion laboral</p><p>Y si se quiere ir un paso más allá, Amazon SageMaker permite desarrollar modelos predictivos: por ejemplo, identificar quiénes podrían necesitar un cambio de rol, un refuerzo emocional o una capacitación específica.</p><p>Con esta nueva fórmula —autoevaluación más IA— las organizaciones no solo comprenden mejor a su gente. También generan acciones más rápidas, empáticas y efectivas para acompañar el desarrollo de cada persona.</p><p>Integrar autoevaluaciones con inteligencia artificial no solo transforma la manera en que se mide el desempeño, sino que redefine el vínculo entre las personas y las organizaciones. Es un camino hacia una gestión del talento más humana, donde cada voz cuenta y cada dato suma para construir culturas laborales más inteligentes, inclusivas y orientadas al bienestar colectivo.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/IwEm9nyh8fTpjPKQLDxWPnqMI30=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/05/trabajo_ia.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>El autoanálisis cobra protagonismo en las organizaciones modernas. Con herramientas de inteligencia artificial, las empresas pueden analizar lo que antes quedaba oculto y tomar decisiones más humanas y efectivas.]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2026-03-16T11:40:10+00:00</updated>
                <published>2025-05-14T11:02:47+00:00</published>
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        <title>
            La doble trampa argentina: impuestos asfixiantes y economía en negro
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        <author>
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                <![CDATA[Mariano López]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.puertonegocios.com/opinion/la-doble-trampa-argentina-impuestos-asfixiantes-y-economia-en-negro">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/gt4-mp72SXMxovsLUhjPrwZf3uA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/05/impuestos.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Uno de los mayores dilemas estructurales de la economía argentina es la convivencia de dos políticas que, lejos de corregirse entre sí, se alimentan mutuamente: por un lado, la persistente negativa del Estado a reducir la presión impositiva; por el otro, su pasividad ante una economía informal que ya representa cerca del 40% del PBI.</p><p>En lugar de atacar de raíz estos problemas, se ha consolidado una especie de pacto implícito: se castiga con impuestos excesivos a quienes cumplen y, al mismo tiempo, se tolera —cuando no se estimula— la informalidad. Esta doble moral termina profundizando la desigualdad, debilitando al sector productivo y erosionando la confianza en el sistema.</p><p>El costo fiscal de operar en blanco es uno de los mayores desincentivos a la formalidad. Contratar un empleado implica para una empresa asumir un sobrecosto cercano al 60% adicional en cargas sociales, aportes y contribuciones.</p><p>Este peso, que afecta principalmente a las pymes y a los sectores con mayor potencial de crecimiento, no sólo frena la creación de empleo registrado, sino que pone en jaque al propio sistema previsional. Cada vez hay más jubilados y cada vez menos aportantes genuinos.</p><p>El resultado es un sistema que cruje, financiado parcialmente con impuestos generales y deudas, mientras millones de trabajadores siguen sin cobertura, derechos ni aportes.</p><p>Emprender para morir: el costo de nacer legalmente</p><p>Emprender en este contexto es casi un acto de fe. En lugar de recibir incentivos, los nuevos proyectos enfrentan desde el día uno una avalancha de obligaciones fiscales, anticipos, monotributos distorsionados y una burocracia que desgasta.</p><p>En un país que necesita desesperadamente nuevos generadores de empleo y riqueza, el Estado aparece como el primer y más caro proveedor… de obstáculos.</p><p>No sorprende que gran parte de los emprendimientos mueran antes del primer año, o que directamente opten por operar en negro como única forma de sobrevivir al arranque.</p><p>Esta dinámica también genera una competencia desigual. Las empresas que deciden cumplir con la ley se encuentran en clara desventaja frente a quienes no pagan IVA, no emiten facturas y no registran empleados.</p><p>¿El resultado? La informalidad se vuelve más rentable. Quien hace las cosas bien pierde frente a quien evade, y el mensaje que se instala es profundamente corrosivo: cumplir no conviene.</p><p>Pero tal vez el fenómeno más alarmante —y silencioso— es la fuga de empresas que nacieron en Argentina, pero deciden mudarse al exterior.</p><p>En particular, muchas startups tecnológicas y empresas de servicios exportables se radican en Uruguay, Estados Unidos, Estonia o cualquier otro destino que ofrezca menos carga fiscal, reglas más claras y seguridad jurídica. El talento se queda, pero la facturación se va.</p><p>Y con ella, se pierden dólares que el país necesita con urgencia. No es por falta de patriotismo, sino por supervivencia.</p><p>&nbsp;</p><p>Sin reforma no hay futuro</p><p>La combinación de alta presión fiscal, informalidad estructural y desincentivos al cumplimiento ha construido un sistema profundamente injusto y poco eficiente. La solución no pasa por crear más impuestos ni más regímenes especiales.</p><p>Hace falta una reforma estructural y valiente: bajar impuestos reales, simplificar el sistema, formalizar con incentivos y terminar con el doble discurso. Mientras sigamos castigando al que cumple y premiando al que evade, el país seguirá girando en círculos.</p><p>Es momento de elegir: o seguimos atrapados en esta trampa que desalienta el trabajo formal, la inversión y el crecimiento, o decidimos construir un sistema que premie el esfuerzo, promueva la formalidad y permita que producir en Argentina no sea un castigo, sino una oportunidad.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/gt4-mp72SXMxovsLUhjPrwZf3uA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/05/impuestos.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Hace falta una reforma estructural y valiente: bajar impuestos reales, simplificar el sistema, formalizar con incentivos y terminar con el doble discurso. Mientras sigamos castigando al que cumple y premiando al que evade, el país seguirá girando en círculos.]]>
                </summary>
                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2025-05-14T10:57:33+00:00</updated>
                <published>2025-05-14T10:57:21+00:00</published>
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        <title>
            Entre lo natural y lo artificial
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.puertonegocios.com/opinion/entre-lo-natural-y-lo-artificial" type="text/html" title="Entre lo natural y lo artificial" />
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        <author>
            <name>
                <![CDATA[Rodrigo Agostini]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.puertonegocios.com/opinion/entre-lo-natural-y-lo-artificial">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/sw89vt_0-8YzMBadmk_aF6UoQss=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/05/arquitectura.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>La luz, ya sea natural o artificial, es uno de los elementos más poderosos en la arquitectura. No solo ilumina los espacios, sino que también define su carácter, influye en la percepción emocional y crea atmósferas únicas.</p><p>Desde las catedrales góticas, donde la luz filtrada a través de vitrales simboliza lo divino, hasta los rascacielos modernos, donde la luz artificial redefine el paisaje urbano, la luz ha sido un recurso fundamental para arquitectos y diseñadores.</p><p>Desde tiempos antiguos, la luz ha sido un elemento arquitectónico clave, no sólo por su funcionalidad sino también por su carga simbólica y estética.</p><p>El Panteón de Roma, con su óculo central permitiendo la entrada de luz cenital, es un ejemplo temprano de cómo la luz puede convertirse en un elemento dramático y trascendental dentro de un espacio construido.</p><p>En tiempos modernos, arquitectos como Peter Zumthor han llevado esta tradición al extremo, como en su Capilla de Campo, donde la luz natural se filtra de manera sutil y controlada, generando una atmósfera de introspección y espiritualidad.</p><p>Este ensayo explora el papel de la luz en la arquitectura, analizando ejemplos paradigmáticos y reflexionando sobre su impacto en la experiencia espacial. Se profundizará en el rol de la luz natural y artificial, su aplicación en diferentes contextos y su evolución con el avance de la tecnología.</p>La luz como herramienta arquitectónica<p>La luz en la arquitectura ha sido abordada por numerosos teóricos y arquitectos. Louis Kahn afirmaba: "La luz es el dador de toda presencia", destacando su papel en la definición de los espacios.</p><p>Tadao Ando, por su parte, utiliza la luz natural como un elemento espiritual, creando atmósferas serenas y contemplativas. Le Corbusier, en su obra Hacia una arquitectura, describe la luz como un material de construcción, capaz de transformar un espacio en una experiencia sensorial.</p><p>Más allá de su carácter estético, la luz también tiene un impacto fisiológico y psicológico en las personas. Estudios como los de Juhani Pallasmaa destacan la relación entre luz, materialidad y percepción sensorial, subrayando cómo la luz puede evocar sensaciones táctiles.</p><p>Además, la luz es un recurso técnico cuya temperatura de color, dirección e intensidad pueden modificar la percepción del espacio y el confort visual.</p><p>&nbsp;</p>Destacados de uso de la luz- Espacios definidos por la luz natural<p>. El Panteón de Roma es una estructura icónica que cuenta con un óculo central en su cúpula, permitiendo la entrada de luz cenital. A lo largo del día, la luz se desplaza por el interior del espacio, generando una conexión entre el cielo y la tierra y creando un ambiente dinámico y sagrado.</p><p>&nbsp;</p><p>El Panteón de Roma. Reuters.</p><p>. La Capilla de Notre-Dame-du-Haut de Le Corbusier, una obra maestra del modernismo, utiliza ventanas estratégicamente ubicadas para crear un juego de luces y sombras que cambian a lo largo del día. La luz natural entra de manera dramática, iluminando el altar y generando una sensación de sacralidad.</p><p>. La Iglesia de la Luz de Tadao Ando es una obra donde la luz natural se convierte en un elemento central. Una cruz cortada en el muro de concreto permite que la luz entre de manera controlada, creando un efecto espiritual y minimalista. Ando demuestra cómo la luz puede ser un símbolo de esperanza y trascendencia.</p><p>. El Museo de Arte Moderno de Fort Worth, diseñado por Tadao Ando, utiliza grandes planos de vidrio y patios interiores para integrar la luz natural en sus espacios. La luz difusa crea una atmósfera serena que complementa las obras de arte expuestas.</p><p>. La Capilla de Campo de Peter Zumthor, construida con aberturas mínimas, permiten que la luz natural entre de forma tenue y casi etérea. La luz se convierte en un elemento meditativo que refuerza la sensación de recogimiento del espacio.</p>- Arquitectura destacada por su iluminación artificial<p>. El Centro Heydar Aliyev de Zaha Hadid es un edificio con una forma fluida y dinámica, donde la iluminación artificial resalta sus curvas y volúmenes. La luz no solo ilumina, sino que redefine la percepción de la forma arquitectónica.</p><p>El Museo de Arte Contemporáneo de Niterói.</p><p>. El Museo de Arte Contemporáneo de Niterói, diseñado por Oscar Niemeyer, emplea la iluminación artificial para resalta su forma de platillo volador, creando un contraste dramático con el paisaje nocturno. La luz artificial se convierte en un complemento esencial de la estructura escultórica.</p><p>. Las instalaciones de James Turrell utilizan la luz artificial como material principal, creando espacios que desafían la percepción del espectador. Sus instalaciones exploran cómo la luz puede transformar un espacio físico en una experiencia inmersiva.</p><p>. El Teatro Nacional de Pekín, obra de Paul Andreu, distingue sus usos según la iluminación artificial, potenciando su forma ovalada y su relación con el agua circundante. La luz juega un papel clave en su percepción nocturna.</p>Debate y reflexión<p>La luz, tanto natural como artificial, tiene el poder de transformar un espacio arquitectónico en una experiencia emocional.</p><p>Mientras que la luz natural crea conexiones con el entorno y el paso del tiempo, la luz artificial permite la manipulación del espacio y la creación de atmósferas específicas. Además, con los avances tecnológicos, se han desarrollado estrategias de iluminación sostenible que optimizan el consumo energético y mejoran la calidad espacial.</p><p>El debate entre la luz natural y la luz artificial es constante en la arquitectura contemporánea. La luz natural, aunque cambiante e incontrolable en algunos aspectos, ofrece una conexión orgánica con el entorno y refuerza la percepción del tiempo.</p><p>En cambio, la luz artificial permite mayor control y experimentación en la iluminación de los espacios, como lo demuestran las instalaciones de Turrell y la integración de tecnología LED en fachadas urbanas. La elección entre una y otra depende de la intención del arquitecto y la función del espacio.</p><p>La luz es un elemento fundamental en la arquitectura, capaz de definir espacios, crear atmósferas y transmitir emociones. Desde la antigüedad, la luz ha sido utilizada como un recurso expresivo y funcional, pasando por estructuras como el Panteón de Roma hasta obras contemporáneas como la Capilla de Campo de Zumthor.</p><p>A través de ejemplos paradigmáticos, hemos visto cómo arquitectos como Le Corbusier, Tadao Ando y Zaha Hadid utilizan la luz como un material de construcción, transformando sus obras en experiencias sensoriales únicas.</p><p>En un mundo donde la arquitectura busca cada vez más conectar con las emociones humanas, la luz sigue siendo un recurso esencial para crear espacios significativos y memorables.</p><p>Su evolución seguirá marcando la historia de la arquitectura, especialmente en el contexto de la sostenibilidad y la tecnología de iluminación inteligente, abriendo nuevas posibilidades para diseñar experiencias espaciales innovadoras.</p><p>La arquitectura no existiría sin la luz. Es el alma de los espacios, el nexo entre la materia y la emoción, el recurso que transforma lo inerte en algo vivo. Como dijo Louis Kahn: "Incluso un ladrillo quiere ser algo más." Y la luz es el elemento que le otorga ese significado.</p>]]>
                </content>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/sw89vt_0-8YzMBadmk_aF6UoQss=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/05/arquitectura.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>La luz transforma la arquitectura: moldea espacios, despierta emociones y equilibra lo natural con lo artificial.]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2025-05-06T12:05:21+00:00</updated>
                <published>2025-05-06T12:04:40+00:00</published>
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        <title>
            Trabajo híbrido: la modalidad que transformó el clima laboral
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.puertonegocios.com/opinion/trabajo-hibrido-la-modalidad-que-transformo-el-clima-laboral" type="text/html" title="Trabajo híbrido: la modalidad que transformó el clima laboral" />
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        <author>
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                <![CDATA[Ana Laura Schneider]]>
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        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.puertonegocios.com/opinion/trabajo-hibrido-la-modalidad-que-transformo-el-clima-laboral">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/jk0iQMTS4GVzICbWQdtLLuTTvks=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/05/hibrido.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>La pandemia de COVID-19 no solo modificó la vida cotidiana de millones de personas, sino que también obligó a las organizaciones a repensar la manera en que se trabaja.</p><p>En medio de una emergencia sanitaria global, el teletrabajo se convirtió en una herramienta clave para sostener la actividad económica. Lo que entonces parecía una solución transitoria terminó por convertirse en una modalidad que llegó para quedarse.</p><p>En este nuevo escenario, muchas empresas comenzaron a adoptar esquemas híbridos, combinando días presenciales y jornadas remotas. Con el correr del tiempo, este modelo no solo mostró ser eficiente en términos de productividad, sino que también contribuyó de manera significativa a mejorar el clima laboral y la satisfacción de los colaboradores.</p><p>&nbsp;</p><p>Flexibilidad que mejora el climaEl trabajo híbrido se convirtió en una herramienta poderosa para generar bienestar en los equipos. Las organizaciones que lo implementaron de manera planificada, con criterios claros y una comunicación interna sólida, lograron reducir el ausentismo, mejorar la motivación y disminuir los niveles de agotamiento.</p><p>Para muchos trabajadores, poder organizar la semana laboral con cierta flexibilidad —evitando largos traslados o ajustando horarios a la vida familiar— representó una mejora concreta en su calidad de vida.</p><p>Estudios recientes sobre clima laboral en empresas argentinas muestran que quienes trabajan bajo esta modalidad valoran más a sus empleadores, reportan mayor equilibrio entre lo personal y lo profesional, y tienen una mejor disposición hacia el trabajo colaborativo.</p><p>Sin embargo, los especialistas advierten que su éxito no radica solo en “quedarse en casa”, sino en una gestión moderna del liderazgo, donde los resultados importan más que la cantidad de horas frente a la pantalla.</p><p>&nbsp;</p><p>Más productividad, menos rotaciónOtro de los beneficios visibles del trabajo híbrido es el aumento de la productividad. Las jornadas remotas permiten mayor concentración para tareas que requieren foco, mientras que los días presenciales se aprovechan para reuniones estratégicas, encuentros de equipo o instancias de innovación.</p><p>Esta combinación genera un entorno laboral más equilibrado, que se traduce en mejores resultados y una menor rotación del personal.</p><p>Además, se observa un impacto positivo en la atracción y retención de talento, especialmente entre las nuevas generaciones, que priorizan el bienestar y la flexibilidad al momento de elegir un lugar para desarrollarse profesionalmente.</p><p>Las empresas que adoptan este modelo también se ven beneficiadas en términos de reputación y cultura organizacional, al mostrarse como entornos laborales más empáticos, adaptables y sostenibles.</p><p>&nbsp;</p><p>Claves para un modelo sosteniblePara que el trabajo híbrido funcione de manera efectiva y sostenible en el tiempo, es necesario trabajar sobre varios ejes. Entre ellos, se destacan:</p><p>Definir políticas claras sobre presencialidad, responsabilidades y expectativas.Fortalecer la comunicación interna, para evitar la desconexión entre equipos.Capacitar a líderes y colaboradores en habilidades digitales y de gestión a distancia.Medir el clima laboral periódicamente, con el fin de detectar tensiones y ajustar dinámicas.</p><p>En este modelo, la presencialidad deja de ser sinónimo de control y se transforma en una instancia valiosa de encuentro, cohesión y construcción de cultura. En tanto, la virtualidad gana terreno como un espacio de autonomía, foco y balance personal.</p><p>A cinco años del inicio de la pandemia, el trabajo híbrido no es una excepción: es una evolución necesaria. En Santa Fe y la región, cada vez más organizaciones —tanto del ámbito privado como público— apuestan por este modelo, entendiendo que cuidar el bienestar de las personas también es una forma de cuidar el futuro de las organizaciones.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/jk0iQMTS4GVzICbWQdtLLuTTvks=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/05/hibrido.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Esta particularidad se instaló en las organizaciones tras la pandemia y demostró ser una alternativa eficiente: mejora el bienestar de los equipos, fomenta la productividad y redefine la cultura laboral.]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2025-05-06T11:55:58+00:00</updated>
                <published>2025-05-06T11:53:13+00:00</published>
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        <title>
            La inmadurez emocional: un obstáculo invisible en las relaciones y el desempeño
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        <link rel="alternate" href="https://www.puertonegocios.com/opinion/la-inmadurez-emocional-un-obstaculo-invisible-en-las-relaciones-y-el-desempeno" type="text/html" title="La inmadurez emocional: un obstáculo invisible en las relaciones y el desempeño" />
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        <author>
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                <![CDATA[Verónica Dobronich]]>
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        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.puertonegocios.com/opinion/la-inmadurez-emocional-un-obstaculo-invisible-en-las-relaciones-y-el-desempeno">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Dw8m_HgbUPbq63Vhb-EX8EuXKU8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/04/emocion.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>La inmadurez emocional se refiere a la incapacidad de una persona para gestionar sus emociones de manera adecuada y reflexiva, especialmente en momentos de conflicto o estrés. Se caracteriza por reacciones impulsivas, falta de responsabilidad y una tendencia a evadir el impacto de las propias acciones.</p><p>Una de las manifestaciones más comunes de la inmadurez emocional es la mentalidad del "no es mi culpa". Las personas que piensan de esta manera suelen externalizar los problemas, atribuyéndolos siempre a factores fuera de su control, como el comportamiento de otros, el contexto o incluso la suerte.</p><p>Esta actitud no solo bloquea el aprendizaje, sino que también impide el crecimiento personal, ya que se evita confrontar la propia responsabilidad en los desafíos que surgen.</p><p>"Detrás de la discusión sobre derechos humanos está la salud mental: el sujeto de la salud mental es el sujeto de los derechos humanos", sostuvo la especialista.La falta de responsabilidad emocional sabotea vínculos y frena el desarrollo personal y laboral. Gentileza</p><p>La mentalidad de "no es mi culpa" y su impactoEl constante rechazo a aceptar la propia responsabilidad es una señal clara de inmadurez emocional. En lugar de reflexionar sobre el propio papel en las situaciones que atraviesa, la persona se afianza en la idea de que los problemas son siempre causados por factores externos.</p><p>Este enfoque tiene serias consecuencias en las relaciones interpersonales y en el desempeño profesional, ya que impide el desarrollo de habilidades clave como la autocrítica y la autoobservación, herramientas esenciales para la mejora personal y la resolución de conflictos.</p><p>Frases como "no es mi culpa", "si yo no hubiera sido tan maltratado por la situación" o "yo no soy el responsable de cómo se dieron las cosas" no solo son defensivas, sino que perpetúan una mentalidad de víctima que impide ver las oportunidades de aprendizaje en las adversidades.</p><p>&nbsp;</p><p>Impacto en las relaciones personalesEn el ámbito personal, esta falta de autoconocimiento y la tendencia a culpar a otros genera conflictos innecesarios. Las personas que adoptan esta mentalidad tienden a evadir responsabilidades emocionales, lo que a menudo se traduce en relaciones inestables o superficiales. Las emociones no gestionadas pueden desencadenar discusiones, resentimientos y falta de confianza.</p><p>En lugar de confrontar sus propias emociones o actitudes, quienes se aferran al "no es mi culpa" tienden a proyectar en los demás sus frustraciones. Esto bloquea la posibilidad de aprender de los errores y fomenta un círculo vicioso de negatividad.</p><p>Impacto en el ámbito profesionalEn el entorno laboral, esta mentalidad también tiene consecuencias devastadoras. Cuando los empleados no reconocen su responsabilidad en los problemas, la dinámica de equipo se ve afectada. Las críticas constructivas son vistas como ataques personales, y las oportunidades de crecimiento se rechazan.</p><p>Este comportamiento puede resultar en:</p><p>Desempeño pobre: Al no aceptar la crítica o aprender de los errores, se repiten los mismos fallos, lo que limita el rendimiento general.</p><p>Dificultad para trabajar en equipo: En lugar de colaborar, las personas con inmadurez emocional suelen competir o defender su posición sin tener en cuenta el bienestar del equipo.</p><p>Falta de resolución de conflictos: Evitar el compromiso con las propias emociones o responsabilidades no solo impide el aprendizaje, sino que también prolonga los conflictos sin solución.</p><p>¿Cómo superar la inmadurez emocional?Superar la mentalidad de "no es mi culpa" requiere un proceso de autoconocimiento, vulnerabilidad y reflexión. Aquí algunos pasos clave para lograrlo:</p><p>1. Aceptar la responsabilidad personal: Reconocer nuestro papel en los problemas nos permite aprender de ellos y mejorar. Las experiencias dolorosas son oportunidades para crecer, pero solo si somos capaces de mirar dentro de nosotros mismos</p><p>2. Desarrollar empatía y escucha activa: El hecho de que algo no salga como esperábamos no significa que estemos siendo atacados. La empatía nos ayuda a comprender las perspectivas de los demás y a abordar los conflictos de manera más madura.</p><p>3. Practicar la autorregulación emocional: Aprender a gestionar las emociones difíciles es crucial para reaccionar de manera apropiada, sin caer en la impulsividad o la victimización.</p><p>4. Aceptar la crítica como una herramienta de crecimiento: La crítica no es un ataque, sino una oportunidad para mejorar. Reconocer esto permite desarrollar una mentalidad de aprendizaje continuo.</p><p>ConclusiónLa inmadurez emocional, especialmente cuando se refleja en la actitud de "no es mi culpa", limita nuestra capacidad de aprender, crecer y mejorar tanto en el ámbito personal como profesional.</p><p>Asumir la responsabilidad de nuestras emociones y acciones no solo mejora nuestras relaciones, sino que también nos permite desarrollarnos como individuos. Solo cuando dejamos de culpar a los demás y miramos nuestras propias reacciones, podemos empezar a transformar nuestra vida y nuestras interacciones de manera positiva.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Dw8m_HgbUPbq63Vhb-EX8EuXKU8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/04/emocion.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Se manifiesta en actitudes defensivas y evasivas que afectan profundamente las relaciones personales y el desempeño laboral. Identificar esta mentalidad es el primer paso para romper con el ciclo de la victimización y avanzar hacia un crecimiento auténtico.]]>
                </summary>
                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2026-03-16T11:40:10+00:00</updated>
                <published>2025-04-15T10:32:23+00:00</published>
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        <title>
            Que cada etapa cuente: claves para que nadie quiera irse de tu empresa
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        <author>
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                <![CDATA[Ana Laura Schneider]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ZPrkgeM2-BU48iKZY-pr1Y-lAUk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/04/trabajo.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>En tiempos donde los ciclos laborales son cada vez más cortos y las búsquedas de empleo se han vuelto constantes, lograr que las personas quieran quedarse en una organización se ha transformado en una meta tan deseada como desafiante.</p><p>El salario competitivo y los beneficios tradicionales ya no alcanzan. Las nuevas generaciones —y también muchos perfiles senior— priorizan otros aspectos: bienestar emocional, desarrollo profesional, propósito, buen clima interno.</p><p>En ese escenario, surgen nuevas preguntas para las áreas de Recursos Humanos y los liderazgos organizacionales: ¿Cómo hacer que cada etapa en la empresa —desde el ingreso hasta una posible desvinculación— tenga valor y deje huella? ¿Qué convierte a una experiencia laboral en significativa? ¿Por qué algunas personas eligen quedarse cuando podrían irse?</p><p>El primer día de trabajo no es un simple trámite administrativo. Es la puerta de entrada a una cultura, a un equipo, a una manera de hacer las cosas. Por eso, cada vez más empresas apuestan a repensar sus procesos de onboarding para lograr que ese ingreso se viva como un hito positivo, no como un momento de incertidumbre o desinformación.</p><p>Según diversos estudios, las personas que tienen una buena experiencia durante sus primeros tres meses en una organización tienen un 70% más de probabilidades de quedarse al menos dos años. Las claves: acompañamiento cercano, presentación de objetivos claros, y sobre todo, un vínculo humano desde el primer día.</p><p>&nbsp;</p><p>Crecimiento profesional: la clave para quedarseEl desarrollo ya no se mide solo en promociones. Crecer puede significar aprender algo nuevo, asumir proyectos desafiantes o sentirse útil en el equipo. Por eso, las empresas que buscan fidelizar a su talento diseñan propuestas formativas amplias, dinámicas de mentoring, programas de rotación interna y espacios de feedback frecuente.</p><p>Muchas compañías están incorporando evaluaciones continuas, encuestas de clima y sistemas de reconocimiento no monetarios, con resultados alentadores. La fórmula no es secreta: se trata de escuchar, adaptarse y construir una cultura donde las personas sientan que su tiempo vale la pena.</p>Crecer puede ser aprender algo nuevo, asumir proyectos desafiantes o sentirse útil en el equipo.<p>&nbsp;</p><p>Una salida también puede ser un buen finalAunque suene contradictorio, una buena política de retención también contempla la posibilidad de que alguien decida irse. La diferencia está en cómo se gestiona ese momento. Las empresas que cuidan su marca empleadora saben que un offboarding respetuoso y profesional deja la puerta abierta a futuras colaboraciones, recomendaciones o incluso regresos.</p><p>Cada vez más organizaciones realizan entrevistas de salida, envían encuestas confidenciales o incluso organizan despedidas institucionales, en lugar de ignorar o minimizar el momento.</p><p>Nadie puede asegurar que una persona se quedará para siempre en una organización. Pero sí es posible construir una experiencia que deje huella, que sume valor y que sea recordada con gratitud. Hacer que cada etapa cuente —el ingreso, el desarrollo, la permanencia, la salida— implica asumir un compromiso real con el bienestar, la escucha activa y la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.</p><p>En ese camino, los liderazgos tienen un rol clave: no se trata de retener por la fuerza, sino de fidelizar con sentido. Porque, en definitiva, una cultura organizacional saludable no se mide solo por cuántos llegan, sino por cuántos eligen quedarse.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ZPrkgeM2-BU48iKZY-pr1Y-lAUk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/04/trabajo.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Retener talento ya no depende solo del sueldo: las organizaciones que logran fidelidad son aquellas que convierten cada etapa laboral en una experiencia con sentido. Estrategias, claves y buenas prácticas.]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2025-04-15T10:20:07+00:00</updated>
                <published>2025-04-15T10:20:07+00:00</published>
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            Feedback continuo: la clave para equipos que crecen
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                <![CDATA[Ana Laura Schneider]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/7o4myoe76rMiBuqbZbqXluF9gzI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/04/feedback.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>En un mundo del trabajo cada vez más dinámico, donde los equipos necesitan adaptarse a cambios constantes y tomar decisiones con rapidez, la comunicación efectiva dejó de ser un lujo para convertirse en una necesidad estratégica.</p><p>Entre las prácticas que más impacto tienen en la calidad del trabajo y el bienestar del equipo, el feedback continuo aparece como una de las más poderosas y, a la vez, menos aprovechadas.</p><p>Muchas organizaciones todavía ven el feedback como una conversación difícil que debe reservarse para momentos especiales: una evaluación anual, un cierre de ciclo o una situación problemática. Pero el enfoque tradicional ya no alcanza.</p><p>Hoy, los entornos laborales más saludables y eficientes apuestan a una lógica distinta: dar y recibir retroalimentación de manera constante, natural y constructiva, como parte del trabajo diario.</p>El feedback no es una evaluación, es un hábito<p>En el mundo laboral actual, la velocidad del cambio exige aprendizaje constante. Y una de las herramientas más efectivas para aprender en equipo es el feedback continuo.</p><p>A diferencia de las evaluaciones anuales o las charlas esporádicas, este enfoque propone conversaciones frecuentes, honestas y constructivas sobre lo que hacemos bien, lo que podríamos mejorar y cómo impactamos en el trabajo de los demás.</p><p>Las organizaciones más ágiles promueven una cultura de retroalimentación constante.</p><p>No se trata de juzgar ni de corregir por corregir. Se trata de acompañar, alinear y crecer juntos.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>Y lo mejor: no depende solo de los jefes. Cuando el feedback se da entre pares, entre áreas o incluso de colaboradores a sus líderes, se fortalece una cultura de confianza, apertura y mejora constante.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>¿Cómo fomentar el feedback continuo en el día a día?<p>Para que la retroalimentación no quede en la teoría, es importante crear condiciones que lo hagan posible. Estas son tres claves para lograrlo:</p><p>Se trata de acompañar, alinear y crecer juntos.</p>Seguridad psicológica<p>Las personas necesitan sentirse libres de hablar sin miedo al juicio. Esto implica construir un ambiente donde el error no se castigue, donde se valore la sinceridad y donde quien recibe feedback sepa que no es algo personal, sino una oportunidad de mejora.</p>Espacios dedicados<p>¿Agenda cargada? Igual hay que hacer lugar. Una breve conversación de 15 minutos cada semana puede marcar la diferencia. Las “retrospectivas” de equipo, los check-ins o los intercambios informales post-proyecto también son excelentes oportunidades.</p>Formación y herramientas simples<p>Dar devoluciones no siempre es fácil. Por eso, capacitar a los equipos en comunicación asertiva y brindarles guías concretas (como el método SBI: Situación, Comportamiento, Impacto) puede facilitar el proceso.</p>No es moda, es cultura<p>El feedback continuo no es una tendencia pasajera. Es una habilidad organizacional clave para adaptarse, aprender y mejorar sin fricciones.</p><p>&nbsp;</p><p>La responsabilidad es compartida: todos podemos contribuir al feedback.</p><p>Cuando fluye:</p>Se corrigen desvíos a tiempo.Se valoran esfuerzos reales.Se aprende de los errores y los aciertos.Se fortalecen vínculos laborales.<p>Los líderes tienen un rol protagónico: ser ejemplo, pedir feedback con humildad y agradecer cada devolución sincera. Pero la responsabilidad es compartida: todos podemos contribuir a que el feedback deje de ser “un momento tenso” y se convierta en una práctica natural del trabajo diario.</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/7o4myoe76rMiBuqbZbqXluF9gzI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://puertonegocioscdn.eleco.com.ar/media/2025/04/feedback.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>El aporte sobre el desempeño ya no es una instancia anual ni algo reservado a los líderes. Las organizaciones más ágiles promueven una cultura de retroalimentación constante.]]>
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                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2025-04-01T12:15:08+00:00</updated>
                <published>2025-04-01T12:07:32+00:00</published>
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